Hace poco menos de un mes, la comunidad rafaelina había salido de manera multitudinaria y espontánea a manifestarse en silencio por la injusta muerte de un niño de 8 años que había recibido un balazo en la cabeza proveniente de malvivientes.

Similares escenas se vivieron  ayer miércoles, cuando una gruesa columna de personas, de una cuadra y media de extensión, decidió caminar desde la plaza 25 de Mayo, pasar por los Tribunales y arribar a una sala velatoria donde se velaban los restos de Gonzalo Glaría.
La protesta se originó a partir de que el joven de 26 años encontró la muerte en un confuso epidosio durante el cual intentó perseguir con su moto a dos individuos que se transportaban en un vehículo similar y que acababan de cometer un delito.

La tragedia

Según se pudo saber de manera extraoficial, Glaría, hijo de un empresario del rubro repuestero local, habría perseguido a los malhechores desde las intersecciones de las avenidas Mitre y Roque Sáenz Peña por varias cuadras hasta que, por motivos que se desconocen, se habría producido un choque entre las motos y el infortunado justiciero, a pesar de que llevaba el casco puesto, golpeó fuertemente con su tórax contra un auto estacionado y perdió la vida.

La protesta se originó a partir de que el joven de 26 años encontró la muerte en un confuso epidosio durante el cual intentó perseguir con su moto a dos individuos que se transportaban en un vehículo similar y que acababan de cometer un delito.

Dolor y reclamo

Los restos de Gonzalo Glaría fueron inhumados el jueves por la mañana pero en la jornada de la víspera, cientos de vecinos, cansados por la inseguridad en la ciudad y solidarios con la familia de la víctima, marcharon para pedir que consiga aprehender a los causantes del delito y de la muerte de joven, que aún no fueron identificados ni detenidos. “En esa cuadra repleta de gente, se respiraba en el aire frustración, impotencia, dolor y sed de justicia”, sintetiza la extensa crónica que le dedicó a la movilización el diario La Opinión.

El matutino consignó, además, que de manera oficial “no hay autores identificados aún, mucho menos detenidos, ni tampoco se puede hablar de la calificación penal de lo ocurrido hasta tanto se avance en la investigación que están llevando adelante las fiscales Angela Capitanio y Gabriela Lema”.