Alternativas para la deserción en Odontología

''

Para enfrentar un índice de deserción que se estima del 30 al 40 por ciento, la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) viene implementando desde hace varios años cursos de capacitación vinculados a la actividad que desarrolla el profesional graduado. En el caso de esa casa de estudios, la formación alternativa es en mecánica y asistente dental, opciones por las que se inclinan cada año unos 120 alumnos, sobre 300 ingresantes promedio.
  En rigor, el secretario general de la UNR y dos veces decano de esa facultad, Darío Masía, calculó que la deserción ronda esos porcentajes en toda la Universidad, pero circunscribió el análisis a la comparación entre el número de alumnos que se inscriben a Odontología y realizan los cursillos preparatorios de agosto a diciembre y el de los que efectivamente sostienen luego el cursado regular.
  De hecho, el fenómeno ha sido descripto en diferentes informes. Uno del Centro de Estudios de la Educación Argentina, que depende de la Universidad de Belgrano, mostró hace un par de años que el país dista de tener un buen desempeño en sus tasas de graduación universitaria y el porcentaje de egresados por cada cien inscriptos, incluso al compararlo con otros de la misma región.
  Pero en ese marco, la UNR tuvo una relativa buena performance: sobre 42 universidades estatales, ocupó el 7º lugar, con 32 egresados por cada 100 ingresantes, sólo superada por Quilmes, Córdoba, General Sarmiento, La Matanza, Lomas de Zamora y Cuyo.
  Aun así, el tema preocupa. “La deserción en la Universidad es de entre un 30 y un 40 % del padrón que se contabiliza cuando arranca la actividad”, sostuvo, por lo que en el caso de Odontología se plantearon estrategias para enfrentar ese desgranamiento.
  Una alternativa es generar en las facultades cursos de capacitación vinculados a la labor que desarrolla el profesional que adquiere su título de grado.
  ”En Odontología los cursos de mecánica y asistente dental funcionan como alternativa para el estudiante que quiere desarrollar una actividad vinculada a la profesión” y que por una razón u otra no logra sostener el cursado regular.
  Al respecto, Masía recordó que la mitad de la matrícula procede de otras localidades. “La facultad está en Rosario, pero a estudiar viene gente de Santa Fe, sur de Córdoba y distintas provincias e incluso del norte y sur del país”, señaló. También, recordó, influye la economía: “Hay mucha gente que no puede venir a estudiar porque alquilar un departamento y establecerse es muy caro”.
  Por eso, la alternativa a que apeló la facultad fue instrumentar “cursos de capacitación” ligados a la profesión y con salida laboral.
  El de mecánica dental dura dos años y el de asistente dental 15 meses (más una pasantía en la propia facultad), en los dos casos con una carga de cinco horas semanales, viernes o sábados.
  De los 300 alumnos que integran la matrícula anual, 120 estudian alguna de las dos especialidades (unos 110 mecánica y sólo 20 como asistentes).
  ”Esos números nos permitieron identificar que los cursos que se dictan en las facultades son una alternativa para el que quiere desarrollarse en un ámbito determinado y por distintas razones no logra sostener toda la carrera”, afirmó el ex decano.

En paralelo. Incluso, dijo, hay “muchos casos” en que los estudiantes de Odontología sostienen al mismo tiempo una formación en mecánica dental.
  Los cursos, que pese a ser de extensión tienen validez nacional, cuestan 350 pesos al mes, monto con el que se pagan los honorarios docentes, explicó Masías.