El Programa “SOS Música” comenzó hace doce años. Cuenta actualmente con ocho centros distribuidos a los largo de la ciudad. Se ubican en: Cabaña Leiva, Barranquitas, Las Flores, Alto Verde, El Pozo, Guadalupe Oeste, Yapeyú y Santa Rosa de Lima. Los dos últimos, son específicos en instrumentos de percusión y vientos. Los seis restantes utilizan instrumentos de cuerda frotada.

En diálogo con El Litoral, Dorcas Lacuadra, Coordinadora Pedagógica del SOS, declaró que: “con el programa estamos garantizando el derecho a la educación musical”.

Según explicaron: “los chicos llegan al proyecto sin saber nada de música”. Se hace una reunión, también conciertos y muestras con la orquesta, donde se le muestran los instrumentos que pueden elegir para aprender. Luego comienzan las clases individuales, de audioperceptiva y en conjunto.

Cada núcleo tiene su pequeña orquesta, que nutre a la Orquesta General del SOS, conformada por estudiantes más avanzados del programa.

La Orquesta General está formada por 23 estudiantes y es dirigida por Martín Bustafá. “Para mi lo más valioso, lo fundamental y el objetivo principal del programa, es la inclusión. Utilizando la música, los chicos de barrios desfavorecidos, pueden salir de su rutina diaria y conocer otra realidad”, aseguró Bustafá.

La educación musical es una herramienta que potencia las habilidades cognitivas, motrices, emocionales y sociales. También son experiencias que contribuyen al desarrollo de la socio afectividad.

La historia de Dylan Violinista

En las últimas semanas, a través de las redes sociales, se conoció la historia de Dylan, un niño de doce años. Dylan pasó la mitad de su vida estudiando violín.

Dylan encontró su pasión gracias al Proyecto Municipal SOS Música. El virtuoso niño expresó: “la música es algo hermoso que me permite vivir experiencias increíbles”. Luego de presentarse regularmente en la peatonal de la ciudad, “a la gorra”, Dylan está por hacer un espectáculo en uno de los más importantes clubes de música de Santa Fe.