Con las bajas temperaturas este invierno aumenta el uso de calefactores, estufas, hornos y hornallas de cocina, como alternativas para calentar los ambientes.

Estos artefactos pueden producir CO si no están funcionando correctamente. Si bien no se puede ver ni oler, el CO puede causar la muerte en pocos minutos cuando se lo respira en niveles elevados. Esto fue lo que le sucedió en la madrugada del viernes a una familia en el barrio Las Flores I, quienes resultaton intoxicados, con principios de asfixia, tras utilizar el horno de la cocina y una estufa para calentar su hogar.

Luis y María Eugenia fueron entrevistados en el Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia y dieron cuenta de la situación a las autoridades policiales.

Sus tres hijos pequeños, Josué (de 4 años), Josefina (de 3) y Jimena quedaron en observación tras sufrir principios de asfixia por el uso del horno y la estufa para calentarse.