El gobierno de Cambiemos, sin enviar el tema al Congreso como reclamaban la oposición y el movimiento de derechos humanos, avanzó ayer con la intromisión de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior. Durante un acto en un campamento del Ejército y la Gendarmería en Jujuy, el presidente Mauricio Macri anunció el programa “Fronteras protegidas” para enfrentar “delitos que complicaron la vida de los argentinos” como “la trata de personas y el narcotráfico”, asignados históricamente a las fuerzas de seguridad.

Teníamos una ausencia del Estado en kilómetros y kilómetros de fronteras”, lanzó el jefe de Estado en medio de la puna, sin teleprompter y sin reparar en que ya lleva 32 meses al frente del Ejecutivo. “Hoy se puso en marcha la reforma a las Fuerzas Armadas en Argentina. El cambio de rol del Ejército podría tener consecuencias negativas para el respeto de los derechos humanos”, destacó ayer The New York Times en base a una nota de opinión del CELS.

La actuación militar será “siempre a requerimiento y dentro de los límites establecidos por la ley”, asegura en su último párrafo el comunicado que difundió Presidencia. Igual que Macri en su discurso, la comunicación no menciona los decretos 683/18, que provocó masivas manifestaciones de rechazo en todo el país y frustrados reclamos para tratar el tema en el Congreso, y el 703/18 con la “Directiva de Política de Defensa Nacional” que además puso en marcha la “política de reconversión” para profundizar el ajuste en las filas castrenses.

“Esta medida altera –sin que haya habido una discusión pública fundamentada en un diagnóstico– el modelo que consolidaron cuatro gobiernos democráticos, basado en subordinar las Fuerzas Armadas al gobierno político y a las instituciones al tiempo que limita su campo de acción a las amenazas estatales exteriores”, explicaron en TNYT el director ejecutivo del CELS, Gastón Chillier, y la directora del área de Justicia y Seguridad, Paula Litvachky.

Macri habló en el centro del Operativo Integración Norte, en Huacalera, departamento de Tilcara, donde lo recibió “una importante movilización cercada por un fuerte operativo de seguridad”. “Fuerzas de seguridad intentan impedir movilización de protesta en Tilcara”, apuntó la agencia El Vigía. “Repudiamos la resolución 860/18 (del ministro de Defensa, Oscar Aguad) que ordena el despliegue militar en las fronteras” para implementar “una mayor ingerencia de las fuerzas armadas en la represión social”, denunció durante un acto en Tilcara la diputada provincial Natalia Morales, del Frente de Izquierda.

Macri se dirigió a un puñado de uniformados acompañado por Aguad, el gobernador Gerardo Morales, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Bari del Valle Sosa. En primera fila lo aplaudió la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. El presidente confesó que el paisaje “lo deja sin palabras” y recordó al general San Martín. “Gracias a patriotas como él hoy podemos elegir en libertad ser protagonistas de esa Argentina que soñamos y estamos construyendo”, dijo, y aclaró que no hablaba “de una abstracción” sino “de algo que tiene que ver con nuestros sueños”. “Estamos llenos de proyectos”, sonrió, y estimó que “los jujeños deben ser los que más proyectos tienen”. “Así es”, balbuceó Morales.

“Como somos buenos padres necesitamos estar convencidos (de) que nuestros hijos están seguros”, dijo para entrar en tema. “Estoy acá porque después de años de corrupción, de desidia, de inacción, de falta de una estrategia de largo plazo” hubo “un avance de delitos que complicaron la vida de los argentinos”, agregó, y consideró a la “trata de personas y el narcotráfico (como) tal vez los más graves”. Tras la alusión a la “ausencia del Estado” dijo que estaba “para anunciar y seguir dándole impulso bajo el nombre de Fronteras protegidas a un programa de coordinación de nuestras fuerzas”. “Estamos sumando el valiosísimo aporte de nuestras fuerzas armadas en un apoyo logístico que arranca de poner radares para ejercer un control del espacio aéreo en 3000 kilómetros que van desde Jujuy a Misiones, con un esfuerzo central en la frontera de Formosa con el Paraguay”, precisó.

“Estamos convencidos que esto más el apoyo logístico más la colaboración con las comunidades locales, que ya lo está haciendo me informaban recién los generales, ya estamos ayudando a las comunidades desde la pequeña reparación o la gran reparación o la asistencia en la integración”, lanzó ante miradas de desconcierto. “Confiamos en ustedes, sabemos que se han entrando y adiestrado para esta tarea”, dijo, contrariando uno de los cuestionamientos centrales a su decisión. “A los argentinos” les informó que gendarmes y militares “son argentinos, integrantes de fuerzas “de la democracia”, enfatizó para distanciarlas del terrorismo de Estado.