Pablo Pérez, volante de Boca, palpitó la primera final de la Copa Libertadores ante River del sábado y, ante la pregunta de un periodista, desestimó la afirmación de que el rival pueda llevarse la victoria por imponer su juego brusco y personalidad.

“A mi nadie me gana de guapo. Yo entro a la cancha, hago las cosas que tengo que hacer y punto”, aseguró el mediocampista del Xeneize en conferencia de prensa junto a Lisandro Magallán.

Por otra parte, el rosarino no expresó preocupación alguna por estar al límite de amarillas. “No me condiciona para nada, tengo una sola forma de jugar. No voy a estar pensando en la tarjeta sino en lo táctico y lo que pase en la cancha”, afirmó.