El dólar comienza la semana como termómetro luego de la cumbre de líderes del G20 que se desarrolló en Buenos Aires y, sobre todo, la reunión entre los presidentes de Estados UNidos y China, Donald Trump y Xi Jinping, que marcó un alto el fuego en la guerra comercial que dominó la agenda económica durante todo el año.

En ese contexto, las monedas emergentes comenzaban el lunes en alza. En lo que podría replicarse en el escenario local. El dólar bajaba 80 centavos, o 2,17%, en el segmento mayorista, en las primeras negociaciones del lunes. La divisa minorista caía 60 centavos en el Banco Nación, hasta los $38 para la venta.

Las decenas de gestiones bilaterales del presidente Mauricio Macri y su Gabinete dejaron al país promesas de inversiones más o menos tangibles -China comprometió u$s5000 millones en diferentes proyectos- y la sensación política de que los líderes del mundo respaldan a la Argentina. Ese buen humor podría reflejarse en la cotización del dólar de esta semana, luego del feriado del viernes.

Fin de año

En paralelo, el Banco Central tendrá más margen para expandir la base monetaria. Ante la mayor demanda estacional de dinero. Así está establecido en el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional. En los últimos días, el BCRA reforzó la aspiración de pesos mediante Leliq para dar un mensaje al mercado. Continuará con el sobrecumplimiento de las metas monetarias para intentar domar la inflación.

Del otro lado, la mayor disponibilidad de dinero en las familias por la llegada del medio aguinaldo. El bono de $2500 que cobrarán parte de los asalariados del sector privado y el plus de $5000 que percibirán los trabajadores de la administración nacional podrían agregar mayor presión a la demanda de divisas. Que suele recalentarse a fin de año.

El jueves pasado, último día de negociaciones, el dólar cerró con una baja de casi un peso, a $38,77 promedio para la venta minorista y $37,70 en el segmento mayorista.