Empecemos por preguntarnos que es un contrasentido? Es una interpretación contraria al sentido natural de las palabras.

 

Por David Rosman

Entonces cuando Rudy Giuliani, ex alcalde de Nueva York, actual asesor legal del presidente de EE.UU. dijo en un programa Meet the Pres, de la NBC, que “la verdad no es la verdad”, intentaba explicar que a Trump no le convenia testificar ante Robert Mueller, el fiscal especial encargado de investigar la trama rusa.

Agregó que las preguntas de Mueller, comparadas con otros interrogatories, inducirían a Trump a responder algo que podría interpretarse como una mentira y, al estar testificando bajo juramento, a una acusación de perjurio.

Esto ocurrió por Agosto del 2018, pero no es la primera vez que Giuliani hace afirmaciones de este tipo. Los hechos dependen de quién los observe, dijo a Chris Cuomo, de la CNN, pocos días antes. Y a The Washington Post, expresó que otros interrogados pueden tener una versión diferente a la nuestra de la verdad.

En otras palabras, el asesor de Trump retorció el lenguaje para explicar que el presidente de EE.UU. corría riesgos de caer en perjurio si era interrogado por la trama rusa, o para ser más preciso, en politica se acepta la mentira.

Este asesor visitó Argentina pues Massa, senador actual, ex jefe del gabinete del gobierno mas corrupto de la historia, lo tenia o lo tiene como inspirador en temas de seguridad. Sin comentarios. El lector argentino, que conoce a Massa, sacará sus propias conclusiones.
Pero volvamos al informe de Muller: despues de casi tres años de investigaciones, entrevistas, miles de páginas de documentos, decenas de acusaciones, audiencias, declaraciones de culpabilidad del entorno de Trump, interminables programas de televisión agotando al publico americano, el fiscal no ha encontrado solidas evidencias de que Trump y su equipo de campaña conspirasen con el Gobierno de Rusia durante la campaña electoral de 2016, pese a las evidencias de injerencia del Kremlin para promover a este candidato frente a Hillary Clinton.

El informe indica también que los investigadores carecen de evidencias suficientes para afirmar que el presidente Trump cometiese un delito de obstrucción a la justicia, aunque se han abstenido de exonerarle, según el diario ‘New York Times’.

Hasta el presente, el informe de Muller no se conoce en su plenitud, pues solo se dio a publicidad el resumen del fiscal general, William Barr, donde dice que este informe concluye que el presidente no cometió un delito de obstrucción de la justicia, pero tampoco lo exonera”.

El capítulo que sigue en esta larga y tediosa investigacion es la citación al Departamento de Justicia, por el Comité Judicial de la Camara de Representantes, para que someta a consideración del Congreso la copia completa del informe Muller y todas las evidencias que se tomaron en cuenta para llegar a la conclusion final.

El informe tiene mas de 400 páginas y la carta de Barr solo 4, con una gran “capacidad de sintesis” que tal vez omitió aspectos centrales.

Barr argumentó que él y su adjunto, Rod Rosenstein, concluyeron que la evidencia que Mueller había reunido “no es suficiente para establecer que el presidente cometió una ofensa de obstrucción de la justicia”.
En este sentido, los democratas Pelosi y Schumer acusaron a Barr de tener un “historial público de sesgo” contra la investigación de Mueller, por lo que señalaron que “no es un observador neutral y no está en condiciones de hacer determinaciones objetivas sobre el informe”.
En su clásica retórica distorsionando los hechos, Trump afirmó que el informe de Muller suponia una completa y total exoneración a su persona, calificando de ‘ridícula’ la acusación de una conspiracion de su campaña con Rusia.

Ademas del informe Muller, la Revista Time destaca en su ultimo numero, que existen diversas investigaciones pendientes de resolución contra Trump:
El juicio de Rober Stone, arrestado en Enero del 2019, confidente del presidente y acusado de mentir al Congreso; la investigacion del dinero usado para comprar el silencio de una actriz pornográfica y una modelo del Play Boy; la procedencia de los 107 millones de dolares de los fondos de inauguracion, donde los fiscales federales investigan quien puso el dinero, como se gastó, y hasta la vinculación con el aporte de un oligarca ucraniano al comite de inauguración; sobre Paul Manfort –detenido- que ilegalmente coordinó la donacion de fondos de paises del Medio Oriente para el Comite de acción politica de Trump; los acuerdos sobre inversiones inmobiliarias, segun informó el ex abogado Cohen –hoy detenido- , con investigaciones al Deutsche Bank y el Investor Bank; la Fundacion Trump investigada y penalizada con millones de dolares por presunta violación de las leyes impositivas del estado, que pueden conducir a acciones criminals en su contra; investigación de maniobras impositivas realizadas por Trump durante décadas para evadir impuestos; investigación sobre la contratacion illegal de empleados usando papeles fraudulentos en el Golf Club de Trump en New Jersey.

Desde el punto de vista de la Etica Publica sería impensable que el primer país del mundo esté gobernado por un presidente, y por ende por un partido politico que lo apoya, con semejantes sospechas.

Pero, como dijo Giuliani, la verdad no es la verdad, y como dirían muchos otros politicos en otras latitudes, que se presentan como candidatos en futuras elecciones aun estando presos por delitos comprobados, que la justicia los “persigue” por razones “politicas”.
El lenguaje se sigue distorsionando, los contrasentidos abundan en los titulares de los diarios, y lo que es mas grave, las sociedades de los respectivos paises se preguntan, lo que se dice “es verdad”?