El presidente Mauricio Macri encabezará el próximo martes el acto central por el Día de la Independencia en San Miguel de Tucumán. También asistirá a un desfile militar que se hará en las calles del barrio porteño de Palermo.

 

El jefe de Estado arribará a las 9:00 al aeropuerto tucumano Benjamín Matienzo, desde donde se trasladará a la Casa Histórica para presidir allí la ceremonia en conmemoración de la fecha patria.

Junto al gobernador anfitrión, Juan Manzur, y el vice, Osvaldo Jaldo, Macri dará un discurso frente a funcionarios e invitados especiales, únicas personas autorizadas a ingresar a la Casa Histórica.

En los últimos días se generó un revuelo en la provincia debido a que un legislador local, Ariel García, opositor a Macri y precandidato a diputado nacional por el espacio que lidera Roberto Lavagna, aprovechó la inminente visita del Presidente para presentar en la Legislatura un proyecto para declararlo “persona no grata” en la provincia.

El proyecto de García se desprende del reciente acuerdo firmado entre el Mercosur y la Unión Europea y argumenta que “es perjudicial para los sectores agrícolas y comerciales de nuestro país, en especial en nuestra provincia”.

En tanto, el Tedeum en la Iglesia catedral de Tucumán se realizará tras el acto, a las 10:00, pero el Presidente no asistirá, ya que a esa hora tiene previsto regresar a la Ciudad de Buenos Aires para observar el desfile militar que se organiza por el 9 de Julio.

El mismo se realizará desde las 12:00, cuando más de 3.000 efectivos militares, veteranos de Malvinas, 16 aeronaves de la Fuerza Aérea y 11 bandas musicales de distintos regimientos recorrerán la Avenida del Libertador, entre las calles Salguero y Dorrego, en el barrio de Palermo.

Tradicional desfile

Hace tres años, en coincidencia con el Bicentenario de la Independencia, la gestión de Cambiemos retomó la tradición de los desfiles militares, que habían sido eliminados durante el kirchnerismo, y en aquella oportunidad se realizó un evento que reunió a unos 6.000 efectivos, incluidos representantes de las fuerzas de otros países de la región.

El año pasado, el desfile militar del 9 de Julio se suspendió por “razones presupuestarias”, según había indicado el Gobierno, en momentos de fuerte inestabilidad por las dos corridas cambiarias que devaluaron el peso.