Un “grupito minúsculo”: así los define el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, a los pilotos que pararon hoy.

 

El funcionario apuesta por que los trabajadores nucleados en la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y en la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA) que hoy activaron protestas contra la política aerocomercial del Gobierno queden “aislados”. Mientras tanto, adelantó que prepara penalizaciones para quienes participaron de la medida de fuerza.

Resaltó que, a pesar de que la semana próxima se reunirá con los sindicatos aeronáuticos, prefiere no hablar con Pablo Biró, el secretario general de APLA. También se defendió de una de las acusaciones principales: “Pensar que le queremos hacer daño a Aerolíneas Argentinas es esquizofrénico”, dijo.

“Siempre estamos abiertos, pero esto no es una cuestión de diálogo, es una cuestión de política. No es una cuestión sectorial sino que son sindicatos kirchneristas tratando de generar situaciones de caos para afectar al Gobierno y a la gente. [Pablo Biró, de APLA] El secretario del gremio que tomó esta medida intempestiva no anunciada lo dijo con todas las letras: su objetivo es enfrentar y voltear a este Gobierno”.

En relación a la posibilidad que se apliquen sanciones a los asambleistas, Dietrich dijo: “Ellos tienen derecho a hacer asamblea y huelgas, esto está dentro de las normativas en nuestro país. Pero también genera un daño a los pasajeros y a la empresa. Estamos viendo si hay alguna forma de penalización, pero no está claro todavía qué va a ser”.