Hallaron glifosato en la sangre de su hija y decidió encadenarse

Un hombre se encadenó en la puerta de un galpón de la localidad de Bernardo de Irigoyen —departamento San Jerónimo, a 100 kilómetros de Rosario— donde se guardan agroquímicos y maquinarias.

El hombre quiere que el galpón se traslade

Un hombre se encadenó en la puerta de un galpón de la localidad de Bernardo de Irigoyen —departamento San Jerónimo, a 100 kilómetros de Rosario— donde se guardan agroquímicos y maquinarias.

El hombre tuvo sus motivos para adoptar una postura tan severa. Se trata del papá de Ludmila, una de nena de tres años que lucha desde hace dos años contra una enfermedad producto, afirman, del glifosato que tiene en la sangre.

A pesar de las denuncias penales y los reclamos realizados en distintos ámbitos, la familia no logró que este depósito, ubicado a 30 metros de la casa de Ludmila, cierre o se traslade a otro sitio más adecuado.

“El galpón está clausurado desde hace varios meses, pero se utiliza igual. Acá son todos cómplices y hay plata de por medio”, contó Edelmiro, el abuelo de Ludmila, en diálogo con el portal Info Más. Y explicó que le detectaron glifosato en la sangre cuando “tenía un año y ocho meses, y desde entonces le debieron hacer tres transfusiones de sangre. Ella ya sabe que capta el veneno a la distancia cuando están fumigando o trabajando y se descompone”.