A fines de junio, Marcelo el Teto Medina (56) fue denunciado por violencia de género por Mónica Fernández, una ex novia que salió durante cinco años con el popular conductor y periodista.

Según el relato de la mujer, que quedó sentado en una comisaria del barrio de Mataderos, el Teto la amenazó con un arma de fuego y la obligó a acompañarlo a comprar cocaína.

“Es todo mentira. Tengo cuatro hermanas mujeres, una hija, imaginate si yo puedo hacer eso. Me mato antes. Es despecho, despecho, despecho. Es la segunda vez que me pasa”, se defendió el Teto, haciendo referencia a un episodio similar que ocurrió con otra mujer, en 2012.

Abrumado por la situación, deprimido y bajo orden médica de su psiquiatra, Medina decidió internarse en una clínica privada ubicada en Quilmes, especializada en adicciones.

“Por su mal estado de salud, la familia decidió llamar a la médica psiquiatra, quien fue la que lo revisó y dijo que no podía seguir así. Así que decidió su internación inminente”, explicó su abogado, Gustavo D´Elía.

El ex VideoMatch entró a la clínica el 30 de junio y se sometió al tratamiento médico, cortando toda comunicación con el mundo exterior.

Juan Cruz, su hijo mayor, fue uno de los pocos familiares con acceso a las visitas. “Solo me preocupa acompañarlo para que esté bien y haga su tratamiento como corresponde. Es mi viejo y solo me importa que esté bien”, le comentó el joven productor a Clarín.

El vínculo entre Marcelo y su hijo es muy fuerte: trabajaron juntos durante mucho tiempo, comparten la pasión por el rugby y fue Juan Cruz quien viajó a Salta y se quedó a vivir con el Teto cuando el conductor recibió una oferta laboral que lo tuvo trabajando en el noroeste durante casi dos años.

Las novedades relacionadas con la salud del Teto son muy positivas. Según el relato de su abogado, el periodista se encuentra recuperado del pozo depresivo, con otro ánimo, y su doctora ya lo autorizó a dejar el centro de salud.

En diálogo con Clarín, D´Elía confirmó que el Teto saldrá de la clínica entre el lunes y martes de la próxima semana para seguir su tratamiento desde su casa. “Es un dato muy favorable, está mejor de ánimo y con ganas de aclarar todo lo que pasó”, comentó el letrado.

Mientras tanto, su situación judicial está paralizada, a la espera de su recuperación. El Teto está denunciado por violencia de género, hostigamiento y amenazas con arma de fuego.

“Quiero que la justicia se encargue de rehabilitarlo porque es una buena persona con un gran problema de adicción”, declaró su ex pareja, luego de denunciarlo.