Los corticoides son un tipo de hormona que se usa con frecuencia para tratar enfermedades respiratorias y alergias. Actúan regulando la respuesta del sistema inmunitario y disminuyendo la producción celular de sustancias que provocan la inflamación intestinal.

“Los corticoides normalmente son producidos por dos glándulas, las suprarrenales. Tienen una gran variedad de funciones fisiológicas, como regular la inflamación y el sistema inmune, intervenir en el metabolismo de los hidratos de carbono, las proteínas y también en la respuesta al estrés”, explicó Mónica De Gennaro (MN 67934), especialista en alergia.

La experta agregó que la industria farmacéutica ha sido capaz de crearlos de manera artificial como medicamentos en forma de inyecciones, pastillas, cremas e inhaladores.

Advirtió asimismo que los corticoides pueden ser peligrosos si no se eligen con cuidado, porque no todos son iguales en cuanto a su potencia.

“Algunos de los daños que genera su mal uso son problemas cardiovasculares, como hipertensión y trombosis; oculares, como glaucoma y catarata, o endócrinos, como insuficiencia suprarrenal, síndrome de Cushing, aumento de peso y diabetes mellitus”, detalló De Gennaro.

Si se utilizan muchas veces al año o en dosis más altas que las recomendadas “los corticoides pueden provocar úlceras, dispepsia, osteoporosis, problemas en la cicatrización de heridas, confusión, delirios y hasta pensamientos suicidas”, apuntó De Gennaro.

Por su parte el especialista en alergia e inmunología Jorge Máspero (MN 67994) apuntó que uno de los motivos del mal uso de corticoides es la automedicación. “En nuestro medio es frecuente que el paciente consiga los corticoides sin receta y los emplee según le parece, sin control o supervisión médica”, criticó el profesional, director médico de la Fundación Centro de Investigación de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias (Cidea), afiliada a la UBA.

“Otro motivo es la falta de atención de la enfermedad de base por la que el paciente consulta, lo que hace que muchas veces reciba repetidas dosis en salas de emergencia, donde los médicos de guardia no tienen su historial”, señaló la especialista.

“Los corticoides no deben ser utilizados si hay infecciones producidas por hongos, y se deben usar con mucha precaución en hipertensos, personas con insuficiencia cardíaca o renal, osteoporosis, epilepsia, úlcera gastroduodenal, diabetes, glaucoma, obesidad y psicosis o delirio”, advirtió por último Máspero.