Un hombre de 31 años cuyas iniciales son JAP quedó en prisión preventiva en el marco de la investigación por el femicidio de Silvia Noemí Quinteros cometido en Hersilia (departamento San Cristóbal).

 

La medida cautelar fue dispuesta por el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Juan Peralta, a raíz del pedido formulado por la fiscal Silvina Verney. En el marco de una audiencia realizada este mediodía en los tribunales de la ciudad de San Cristóbal.

El hombre investigado –que era el esposo de la víctima– fue imputado ayer por la fiscal Verney por dos hechos ilícitos. La funcionaria del MPA le atribuyó la autoría del delito de homicidio doblemente calificado (por el vínculo y por mediar violencia de género), en concurso real con la autoría de los delitos de desobediencia de mandato judicial y coacción.

Luego de la audiencia, Verney valoró la decisión del magistrado de imponer la prisión preventiva. En tal sentido, sostuvo que “el juez fundamentó su decisión teniendo en cuenta los peligros procesales que establece el Código Procesal Penal, y también refirió a las evidencias presentadas por la Fiscalía hasta el momento”.

En una fosa

“El femicidio que investigamos se cometió en una fecha indeterminada entre el lunes 29 de julio y el martes de la semana pasada“, informó Verney en la audiencia. Además, la fiscal recordó que el cuerpo de la víctima se encontró en las últimas horas del martes de esta semana a 240 metros al este de la Ruta Nacional Nº 34 y a 16 metros al sur de un camino rural”.

La funcionaria del MPA argumentó que “el homicidio de Quinteros fue cometido mediando en el marco de un contexto muy claro de violencia de género. Y de acuerdo a los resultados de la autopsia, la mujer murió por asfixia”. También detalló que “el cadáver de la víctima fue encontrado enterrado a aproximadamente 80 centímetros de profundidad en una fosa. Que estaba tapada con tierra y que tenía ramas de árboles en la superficie con el objetivo de ocultar el cuerpo”.

Violencia de género

En relación al delito de desobediencia de mandato judicial, la fiscal precisó que “al cometer el femicidio, el imputado también violó una restricción judicial de acercamiento a la mujer que había sido impuesta el viernes 14 de junio de este año por el juez comunitario de Hersilia. El magistrado resolvió la medida a partir de una denuncia realizada por la víctima el mismo 14 de junio”.

Por otra parte, Verney aclaró que “la denuncia que hizo Quinteros fue a raíz de un violento episodio en el que el imputado fue a la casa en la que vivía la mujer con sus tres hijos menores de edad, y luego de una discusión le quitó el teléfono celular y la amenazó con matarla a ella y a sus hijos. Por tal motivo –concluyó la fiscal– también se le atribuyó el delito de coacción”.