La amenaza que la titular de la entidad recibió el miércoles por la mañana, cuando halló una granada de gas lacrimógeno en la vereda de su vivienda, derivó en la renuncia a su cargo.

El miércoles por la mañana la aparición de un artefacto sospechoso en la vereda de un domicilio ubicado en calle Estrada al 7100,jurisdicción de barrio San Martín, puso en alerta a los vecinos. Tras alertar a la policía de la situación los moradores de la vivienda en la que se halló el artefacto, se pudo constatar que se trataba de una granada de gas lacrimógeno.

El hecho fue tomado por el matrimonio que habita en el domicilio como una amenaza, dado que Sandra se desempeñaba hasta este jueves por la tarde como presidenta de la Vecinal San Martín, ya que tras la escena que le tocó atravesar el miércoles por la mañana decidió abandonar su cargo. “Lo que no sabemos es quiénes o quién fue, pero resulta una amenaza”, sostuvo Sandra.

Sobre la supuesta amenaza Cabrera afirmó que si bien mantuvieron conflictos en oportunidades anteriores con determinadas personas, descartó que estos problemas están vinculados con la granada. “Nosotros hemos tenido conflictos los últimos meses pero quiero creer que no es así y que no tiene relación. Pero los hechos están a la vista”.

Respaldo

Un total de doce vecinales se hicieron presentes este jueves en las instalaciones de la vecinal San Martín con el solo objetivo de demostrar su respaldo a la ahora ex presidenta vecinal. Entre las vecinales que se hicieron presentes figuraron: vecinal de Altos del Valle, Altos de Noguera,Peñaloza Norte, Las Flores, Sargento Cabral, Cabaña Leiva, Centenario, Favaloro, Fomento 9 de Julio, vecinal Unión y Progreso Barranquitas y vecinal San Agustín y la Asociación Civil Dignidad Artesanal.