El Gobierno espera que el organismo libere los u$s5.400 millones. Desde el Fondo aseguran que el giro de los fondos ya fue aprobado.

Los mercados siguieron con nerviosismo el cruce de declaraciones entre el Gobierno y el Frente de Todos. En momentos en que siguen las dudas sobre el próximo desembolso del Fondo Monetario Internacional. Es más, el candidato a vicepresidente Miguel Ángel Pichetto acuso en declaraciones radiales, a miembros del Frente de Todos. “Hay actores muy cercanos a Alberto Fernández que le han aconsejado al FMI no hacer el desembolso, cuando éste estaba programado”, dijo, aunque evitó dar nombres.

Casa Rosada

En la Casa Rosada están convencidos de que la oposición al ver la multitudes que concurrieron a plazas este fin de semana a apoyar al gobierno de Macri, decidieron cambiar el eje de campaña –de ser moderados a radicales. Y que por esta razón hablan de adelantamiento de elecciones. Es más, algunos deslizan que un economista del Frente de Todos, hablan de Guillermo Nielsen, “estaría haciendo presión para que el FMI no le preste a la Argentina”.

Consultado, Nielsen desmintió categóricamente dicha acusación. Y además aclaró que las conversaciones que ayer mantuvo con inversores externos “están grabadas”.

Desde el organismo informaron que el desembolso ya fue aprobado. Y que “para cualquier revisión hay que hacer un informe del staff que sea elevado al Board (Junta Directiva) y que este lo considere”.

Informe oficial

En efecto, un informe oficial de prensa del organismo, difundido el pasado 19 de julio, comunicó esto. Que “la Junta Ejecutiva del Fondo Monetario Internacional completó hoy la cuarta revisión del desempeño económico de Argentina bajo el Acuerdo Stand-By de 36 meses (SBA) que se aprobó el 20 de junio de 2018. La finalización de la revisión permite que las autoridades puedan retirar DEG 3.900 millones (alrededor de US $ 5.400 millones)”.

En el Palacio de Hacienda están convencidos de que el giro se hará efectivo. Ya que corresponde a lo hecho por la conducción argentina hasta junio pasado. Momento en que se había cumplido con las metas fiscales y monetarias. Incluso con exceso, de acuerdo con la evaluación del Ministerio de Hacienda.(Las variables económicas empezaron a desajustarse en julio. Y la tensión en los mercados regresó a comienzos de agosto, tras el resultado de las elecciones primarias).

“El préstamo de 57.000 millones de dólares que otorgó el Fondo a la Argentina representa más del 60% de su capacidad prestable. Ellos están tan interesados como nosotros en que las cosas salgan bien”, señalan en Washington.

“Cuando me elijan”

“Al día siguiente que seamos electos, un equipo nuestro estará dispuesto para reunirse con el Fondo Monetario Internacional”. Esa fue la respuesta que el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, dio a la misión del organismo multilateral ante una consulta de los técnicos encabezados por Alejandro Werner. Esto según señaló uno de los colaboradores del principal candidato de la oposición que estuvo presente en el encuentro realizado este lunes.

De esta manera, y como señaló Alberto Fernández en distintas oportunidades, su intención, si llegara a ser presidente, será cumplir con los compromisos de pago que asumió la Argentina con el FMI. En qué condiciones, está por verse.

Pero al mismo tiempo, en la reunión quedó en claro que no está en los planes de la oposición “involucrarse” en la resolución de los problemas ocasionados por las políticas económicas acordadas por la administración de Mauricio Macri con el organismo internacional de crédito.

Luego de la reunión, Alberto Fernández salió con un duro comunicado difundido luego del encuentro con los técnicos del Fondo. “Teníamos que ser duros para diferenciarnos”, explicaron fuentes del Frente de Todos

Específicamente, en ese documento Alberto Fernández señala que “quienes han generado esta crisis, el Gobierno y el FMI, tienen la responsabilidad de poner fin y revertir la catástrofe social”.

La declaración señala que Fernández comparte con el FMI los objetivos de recuperar el crecimiento de la economía, generar empleo para combatir la pobreza, reducir la inflación y lograr una trayectoria decreciente de la deuda, pero en la declaración también se sostiene que “de esos cuatro objetivos ninguno fue alcanzado y todo empeoró”.