Una mujer de 80 años entregó cerca de tres millones de pesos en dinero y joyas luego de caer en el ardid conocido como “cuento del tío”.

Una mujer de 80 años entregó cerca de tres millones de pesos en dinero y joyas luego de caer en el ardid conocido como “cuento del tío”. La víctima, Angela, recibió un llamado telefónico. Una mujer le dijo ser su nieta y la convenció de que entregara sus ahorros a un hombre. Que pasaría a buscarlos por su casa en inmediaciones de Crespo al 1900.

Los hechos sucedieron en la tarde de ayer cuando Angela estaba en su casa y sonó el teléfono. Entonces una mujer que la llamaba “abuela” le preguntaba dónde estaban sus ahorros. A la mujer le llamó la atención que quien decía ser su nieta le dijera “abuela” cuando en realidad suele llamarla “nona”.

“No le pregunté para qué necesitaba el dinero. Con las cosas que pasan entre el corralito que dicen que viene y todo eso ni le pregunté”, contó ayer la mujer. La persona que estaba del otro lado de la línea insistió hasta que Angela le dijo que la plata estaba en un rincón de la cocina y su falsa nieta le avisó que iba a mandar a “un amigo”. Mientras tanto, para distraerla comenzó a dictarle una serie de números y claves de una supuesta cuenta en la que iba a estar depositado el dinero.

Instantes después llegó a la casa un hombre que dijo ser el enviado para retirar el dinero. Angela lo hizo pasar y le indicó dónde debía buscar el dinero. “Yo no puedo agacharme ni hacer mucho movimiento así que este muchacho sacó la plata”, dijo la anciana.

Con el dinero en la mano el desconocido apuró la charla con intenciones de irse mientras Angela le abría la puerta de calle. “Apenas salió, pasó por la puerta un auto blanco y éste se subió rápido y se fue”, dijo Angela muy amargada. “Eran los ahorros de toda la vida que me dejó mi esposo, que falleció hace un tiempo”, dijo.

Por su parte Gabriel, yerno de la víctima, mostró el papel con una serie de anotaciones que, según lo que le dijo la misteriosa mujer que llamó a Angela, eran de una cuenta. “Le hicieron un buen cuento y la estafaron”, sintetizó su yerno.