Se trata de GD de 68 años. La medida cautelar fue impuesta por el juez Hugo Tallarico a pedido de la fiscal Favia Burella. También fue imputado como autor de los delitos de amenazas simples y desobediencia de mandato judicial.

Un hombre de 68 años cuyas iniciales son GD quedó en prisión preventiva por el término de 90 días en el marco de una investigación que encabeza la fiscal Favia Burella por diversos hechos de violencia de género cometidos en perjuicio de su cónyuge en la localidad de Hersilia (departamento San Cristóbal). La medida cautelar fue dispuesta por el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Hugo Tallarico, a raíz del pedido formulado por la funcionaria del MPA en el marco de una audiencia realizada la semana pasada en los tribunales de San Cristóbal.

El hombre investigado fue imputado por la fiscal Burella por tres hechos ilícitos. La funcionaria del MPA le atribuyó la autoría de los delitos de desobediencia -reiterada en dos oportunidades- de mandato judicial, lesiones leves dolosas calificadas por violencia de género -reiteradas en dos oportunidades- y amenazas simples. Todos los delitos fueron atribuidos en concurso real entre sí.

Los hechos investigados

El primero de los ilícitos fue cometido en horas de la noche del martes 2 de julio. “El imputado se dirigió hacia el domicilio de su cónyuge -con quien no convive- y, una vez en el interior de la vivienda, la amenazó de muerte y la agredió físicamente con golpes de puño en el rostro”, relató la fiscal.

Con respecto al segundo hecho, Burella informó que “se le atribuyó haber desobedecido el mandato judicial que le prohibía el acercamiento a su cónyuge, dispuesto el 3 de julio”. La fiscal precisó que “el domingo 28 de julio, el imputado volvió a la casa de la mujer, a pesar de que estaba vigente la prohibición”, aclaró. Asimismo, la funcionaria del MPA precisó que “mientras intentaba ingresar a la vivienda y le reclamaba la restitución de una motocicleta, el hombre agredió a la víctima con empujones”.

El tercer hecho aconteció en la tarde del lunes 29 de julio. La fiscal sostuvo que “el imputado, desobedeciendo en forma reiterada el mandato judicial que le prohíbe el acercamiento a la víctima, irrumpió en su residencia y le propinó golpes de puño en su cabeza y en su rostro”.

Finalmente, Burella afirmó que “el imputado actuó en todo momento con pleno conocimiento y voluntad de dañar a su cónyuge, y a sabiendas de que la misma padece hipertensión arterial y cardiopatía isquémica”.