Aunque tiene presupuesto propio, el Poder Judicial de la Nación depende del Gobierno para aumentar sus sueldos. Este lunes, la Corte Suprema le remitió a Marcos Peña su pedido salarial. Requiere casi 4.000 millones de pesos.

Si el jefe de Gabinete da el OK, la Justicia Federal conseguirá seis aumentos en 2019. Implicarán cerca de un 69% de aumento en poco más de un año, ya que el último incremento de 2018 había sido en octubre de ese año. Durante ese período (fines del año pasado y todo este año) se calcula que la inflación podría rondar esa cifra.

Se trataría, de todos modos, de una paritaria récord, ya que la gran mayoría de los sectores activos (y también los pasivos, como los jubilados), perdieron poder adquisitivo tanto en 2018 como en 2019 contra los precios.

La carta que le enviaron a Peña

Como vino ocurriendo con los aumentos anteriores, en la Justicia descuentan que habrá resolución favorable y a tiempo del Ejecutivo Nacional.

El Poder Judicial de la Nación, según consta en la web oficial de la Corte, ya había tenido tres aumentos este año, en marzo (10%), mayo (7,5%) y junio (7,5%). La suba de marzo, en lo formal, correspondía al cierre de la paritaria de 2018. Así, a junio de este año, la escala había quedado, para los sueldos básicos, en $ 256.731,74 para un juez de la Corte (el máximo del escalafón) y en $ 43.934,37 para un “ayudante” (el cargo más bajo).

Sobre esas bases, ahora se aplicarán tres aumentos más, de 10% cada uno. Así, con el salario de diciembre de 2019 pasarán a cobrar cerca de un 69% más de lo que cobraban en octubre de 2018, último aumento del año pasado. Y los sueldos básicos rondarán los $ 341.710 para un juez de la Corte y $ 58.477 para un ayudante.