Este domingo, a partir de las 15:30, hay una ciudad de la Argentina que se va a paralizar durante un poco más de 90 minutos. El Gigante de Arroyito será la sede de una nueva edición del apasionante clásico de Rosario, que este año tiene el condimento del promedio: Central y Newell’s volverán a verse las caras en ese partido que los hinchas quieren ganar como sea y que para los técnicos es “distinto”.

Por un lado, Diego Cocca, DT del Canalla, aseguró que la ansiedad de los jugadores “no es negativa” y contó cómo vive la previa: “Uno está pensando en que quiere que las cosas salga bien. Me siento privilegiado de poder ser el técnico de Central y de vivir el clásico de la ciudad. Tengo muchas ganas de disfrutarlo, de que el equipo se suelte, que deje todo adentro de la cancha, que transmita. Esto es distinto al resto de los partidos. Somos conscientes de lo que tenemos por delante y lo importante que es”.

Además, Cocca sacó pecho por el buen presente del equipo, más allá de que está en zona de descenso. “Yo pienso que hace cinco partidos no perdemos. Soy positivo por naturaleza. Confiamos en nosotros y confiamos en nuestro trabajo. Saber que me voy a encontrar un estadio lleno, con toda la gente expectante, la ciudad revolucionada y tener la expectativa de poder darle una alegría a la gente, no pasa todos los días. La semana fue espectacular”, aseguró.

Mientras tanto, en la vereda de enfrente, Frank Kudelka, técnico Leproso, expresó sus sensaciones en la antesala de lo que también será su primer clásico. “La expectativa es la de un gran desafío. Siempre es bueno vivenciar esta clase de partidos tan importantes. Por lo menos para mí, es algo distinto que quiero disfrutar. No sé si el día de mañana tendré la oportunidad de dirigir otro clásico, entonces por qué voy a gastar energía en pensar cosas negativas o en las cosas malas que pueden pasar. No lo padezco, disfruto de dirigir uno de los clásicos más apasionantes del fútbol argentino”, afirmó.

Al momento de opinar sobre el banderazo que organizaron los hinchas, Frank tuvo palabras de agradecimiento: “Allí se ve el amor más puro por la institución. No es algo que se viva siempre. Tenemos una gran oportunidad para creer en nuestras formas, hemos trabajado mucho para ello. Nos preparamos con la conciencia que conlleva este hecho, con la predisposición máxima de los chicos”. Eso sí, a la hora de referirse a los episodios de violencia que se vivieron en las últimas horas, el DT fue contundente: “El folclore existió siempre, el problema es cuando se pasa el límite. Tenemos que aportar paz y tranquilidad. Vivimos en una sociedad convulsionada y debemos vivirlo con intensidad y el mayor respeto”.