(De la redacción de Sin Mordaza) Argentina jugó mal y perdió ante España en la final del mundial de básquet. Logró un histórico segundo puesto que será recordado en el futuro.

Argentina es subcampeona del mundo en básquet masculino. Es cierto, el dolor por la final durará un tiempo, pero después quedará el reconocimiento imborrable para un equipo que dejó todo, que despertó orgullo y sentido de pertenencia a lo largo y ancho de todo el país. Pese al 95-75 ante España, la Selección termina un mundial espectacular, en el que rubricó el respeto ya ganado, se quedó con la medalla plateada y aseguró el pasaje a los Juegos Olímpicos del año próximo.

El equipo de Sergio Hernández, que venía de dos batacazos consecutivos ante Serbia y Francia, poco pudo hacer ante los flamantes campeones del mundo, que ganaron de punta a punta en todos los aspectos del juego. Ya desde el arranque quedó en claro que el duelo sería cuesta arriba y como nunca siempre se corrió siempre de atrás.

Con aport de TyC Sports