Hernán Lacunza
El lunes el ministro de Hacindda, Hernán Lacunza, presentó ante la Cámara de Diputados el Presupuesto 2020. El mismo será tratado después de las elecciones.

 

Los puntos centrales de la ley de leyes incluyen una política fiscal que buscará el superávit, una baja de la inflación, un dólar a $67 en promedio a lo largo del año y una recuperación de la actividad económica, entre otros aspectos.

Lacunza hizo en primer lugar un balance de los casi cuatro años de gestión de Cambiemos: “Hubo una combinación de herencia recibida, factores externos y falta de coordinación del programa. No voy a entrar en juicio de valor sobre la herencia, pero sí mencionar que en los anteriores cuatro años había alta inflación, pero no generación de empleo. También un agudo desequilibro fiscal y comercial latente con restricciones”.

Política fiscal: hacia el superávit
El Presupuesto 2020 incluye una camino que llevaría a las cuentas del Estado a contar con un superávit equivalente al 1% del Producto Bruto. Esto significa que deberá ajustar distintos rubros del gasto para poder mejorar el resultado fiscal desde el 0,5% de déficit que, estima el Gobierno, quedaría a fin de 2019.

Hacienda detalló que los recortes estarán repartidas en cinco áreas. La principal es la de subsidios económicos, tanto a las tarifas de energía como al transporte púbico. De acuerdo a las planillas oficiales, los fondos para subsidios tendrán un incremento nominal de 5,4%. Esta cifra no tiene en cuenta la inflación proyectada para 2020 -43,1% en promedio según el Presupuesto-, por lo que en términos reales el recorte sería cercano al 37%.

Una economía en recuperación
El proyecto de ley prevé que el año próximo la actividad comenzará un sendero de recuperación. Este año finalizaría, según los cálculos de Hacienda, con una contracción del PBI de 2,6%, mientras que 2020 vería un repunte de 1%.

“Prevemos un escenario macroeconómico donde, una vez superada la incertidumbre electoral y despejadas las dudas sobre la sustentabilidad de la deuda, se podrá retomar el sendero de crecimiento moderado a partir del primer trimestre de 2020”, comentó Lacunza durante su presentación.

Inflación: en descenso pero todavía alta
La estimación que hace el Presupuesto 2020 es que la inflación terminará este año en 52,8% anual y que el año próximo la desaceleración sea inferior a los veinte puntos porcentuales, por lo que terminaría en torno de 34%.

De acuerdo a la proyección oficial, la inflación de septiembre será más alta que la de agosto, que fue de 4%. Desde ese momento y hasta fin de año, el Ministerio de Hacienda espera una caída paulatina en el ritmo inflacionario que lo lleve incluso a un porcentaje mensual inferior al 3%.

Dólar a $67
El Presupuesto establece esa cifra como valor promedio de los doce meses de 2020. Hacia fines del año próximo la expectativa es de una divisa más cercana a los $75. Lacunza consideró que la estabilidad cambiaria es posible el año que viene: “No hay espacio ni necesidad para tener un tipo de cambio más alto, una vez superada la incertidumbre electoral, si también resolvemos el problema de liquidez de la deuda”.

Exportaciones: el motor de 2020
Hacienda considera que las exportaciones serán el fundamento del repunte económico del año próximo. Según el Presupuesto, las ventas al exterior avanzarían a ritmo de 8,4% si se mide por cantidades.

El jefe del Palacio de Hacienda afirmó que las expectativas de crecimiento en 2020 están explicadas “con las exportaciones como motor más dinámico de la demanda agregada, con las cantidades exportadas orillando su máximo histórico, con previsiones de una buena siembra cosecha, la maduración de algunas inversiones, como Vaca Muerta, y la tracción de Brasil como destino principal de nuestras manufacturas industriales”.

El peso de la deuda
El reperfilamiento de los pasivos del Estado puso en el centro de la escena la sostenibilidad de la deuda pública. Hacienda decidió extender unilateralmente los plazos de pago de los bonos y letras de corto plazo en pesos y en dólares. Y actualmente sostiene negociaciones para realizar lo mismo con los bonos en dólares emitidos bajo ley extranjera, algo que conversa con bancos internacionales. Además, prevé enviar al Congreso un proyecto para sumar a la reestructuración a los títulos regidos con la legislación argentina.