Los casos fueron en Chascomús, Neuquén, Santa Fe e Ingeniero Budge. Desde el Observatorio “Ahora que sí nos ven” advirtieron que en 2019 hubo 223 femicidios.

 

En sólo 48 horas, las estadísticas de violencia machista encendieron las alarmas.

“Estos hechos no son casos aislados. No las encuentran muertas, son víctimas de un sistema patriarcal que nos mata todos los días”, detallaron desde el Observatorio.

La presidenta de la organización, Raquel Vivanco, sostuvo que estos cuatro femicidios se suman a los más de 223 que relevaron en lo que va del año.

En ese sentido, desde el observatorio cuestionaron la pasividad del Gobierno para tomar iniciativas concretas.

“Seguimos gritando #NiUnaMenos y exigimos más y mejores políticas públicas. No alcanza con el 144. Necesitamos un ministerio que esté en la mesa chica peleando un presupuesto digno. Para impulsar acciones que puedan frenar la violencia de género”, concluyó la líder de la organización a este medio.

Los femicidios

Cielo López: La localidad neuquina de Plottier fue el escenario del femicidio de Cielo López, una adolescente de 18 años que estaba desaparecida desde el jueves pasado. Este domingo, dos pescadores de la zona encontraron su cuerpo descuartizado entre los espigones del río Limay. Todavía no hay ningún detenido por el caso.

María Cecilia Burgadt: era una enfermera de 42 años, que trabajaba en un hospital público de Santa Fe. Tras cumplir con su horario de trabajo, el viernes pasado se fue hacia su casa. El sábado, las autoridades se encontraron con una escena sangrienta: el exmarido de la mujer la había matado a golpes en una casa al norte de esa ciudad. Su cuerpo estaba maniatado.

La policía local localizó a su expareja y descubrieron que tenía en su poder el auto Volkswagen Gol de la enfermera. Al no poder justificar por qué tenía es vehículo, se quebró y confesó el crimen.

Vanesa Caro: 38 años, fue atacada por su su exmarido delante de sus cuatro hijos, todos menores de 10 años, en marzo. El agresor le tiró alcohol, le puso la traba y la prendió fuego en su casa de Ingeniero Budge, en Lomas de Zamora.

“Mi papá vino loco“, detalló el hijo mayor, que presenció junto a sus hermanos la brutal escena. Desesperados, los chicos fueron a pedirle ayuda a uno de sus tíos, que llegó de inmediato para socorrer a la víctima.

Navila Garaytenía 15 años. Apareció enterrada en una quinta donde trabajaba su agresor, Néstor Garay. La autopsia determinó que Navila fue asesinada de 17 mazazos en la cabeza. A su vez, aclararon que no presentaba signos de abuso sexual. Con respecto a la escena del crimen, las autoridades subrayaron que fue en esa misma casa de fin de semana, ya que había manchas de sangre.