Está ubicado en Riobamba al 400. Los ladrones ingresaron por un boquete que abrieron en la pared de un comercio de pastas.

Un jardín de infantes ubicado en Riobamba al 400, en el barrio República de la Sexta, sufrió el cuatro robo en un mes. Carolina Ortiz, docente de la institución, manifestó que en esta última ocasión los delincuentes ingresaron por un boquete que abrieron en la pared medianera que separa al jardín de un comercio de pastas frescas.

Los hechos

La maestra contó que los ladrones esta vez ingresaron dos veces al jardín. La primera, entre el sábado y el domingo, cuando no pudieron llevarse nada de valor. La segunda, en cambio, fue el lunes a la madrugada. En esta ocasión si pudieron violentar una puerta e ingresar a dos salas para, además de causar desorden y daño, llevarse pavas eléctricos, equipos de audio y gran cantidad del material que usan lo chicos que asisten al lugar.

El jardín “Tobogán”, al que asisten 50 chicos, fue blanco una vez más de los delincuentes. Ortiz señaló a La Capital que el episodio de este fin de semana fue el cuarto en el mes. La docente señaló que el domingo a la tarde tuvieron como un anuncio de lo que ocurriría pocas horas después.

El domingo, entre las 5 y las 6 de la tarde, llegó al lugar la mujer encargada de la limpieza. “Cuando llegó a la sala que está en la parte de atrás se encontró con un boquete en la pared que se comunicaba con el local de Pastas Yuli”, manifestó Ortiz.

En ese momento no se detectó que faltara algo de valor. Todo estaba en su lugar y ni siquiera había desorden. De todos modos, la directora y dueña del jardín, Natalia Fernández, llamó a la policía.

Llegada de la policía

“Cuando los efectivos llegaron al jardín, intentaron contactarse con los dueños de Pastas Yuli. Se los llamó por teléfono, pero no se los pudo ubicar. Los policías dijeron que no podían entrar porque debían estar los propietarios. La directora intentó ubicarlos, pero no pudo”, recordó Ortiz.

Lo cierto es que ya en horas de la noche del domingo se decidió volver a cerrar el jardín y esperar hasta el día siguiente para poner al tanto a los dueños de la fábrica de pastas. Pero los ladrones volvieron pocas horas después.

“El lunes a las 6.55 me presenté a trabajar con mi compañera Gilda Velázquez y encontramos con que habían forzado una puerta trasera y que los ladrones ya habían ingresado a dos de las tres salas. Habían tirado todo el piso y se llevaron todo lo que pudieron. Lo que vimos es que el agujero que habían hecho en la pared de Pastas Yuli estaba más grande”, relató Ortiz.

La docente dijo que en “Tobogán” nunca queda dinero guardado en ese lugar. “Los únicos elementos que hay son los que usan los chicos como plasticola, block para dibujar, lápices. También se llevaron unas pavas eléctricas y un grabador, elementos que habían que no se habían llevado el domingo”.

Ortiz confirmó que el de ayer fue el cuarto robo que sufrió la institución en un mes. “Todos los hechos anteriores fueron denunciados ante la policía”, agregó.