El cigarrillo electrónico y sus presuntos beneficios aún son materia de análisis para los especialistas. Surgió como una opción para reemplazar al tabaco convencional. Sin embargo, no hay evidencia científica que dé cuenta de su inocuidad ni de su eficacia para abandonar el tabaco y es en esta línea -inclusive- que la ANMAT ratificó en 2018 la prohibición para su importación, distribución y comercialización.

Fumar es el factor de riesgo más prevenible de enfermedades a nivel mundial, y la nicotina es la principal sustancia adictiva presente en los productos del tabaco que coopta a miles de personas por año. Y los chicos no están exentos de este mal.

Tabaquismo en los jóvenes, los números

Según la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes (EMTJ), presentada por la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación, el 7,1% de los adolescentes argentinos de entre 13 y 15 años consume cigarrillos electrónicos, y el 14,4% “alguna vez los probó”.

Los resultados de la encuesta, muestran que el 20,2% de los estudiantes “consume actualmente algún producto de tabaco” (18,7% varones y 21,4% mujeres), mientras que el 18% “consume cigarrillos” (17,6% varones y 21,1% mujeres). Además, el 35,3% de los jóvenes estuvo expuesto en su casa al humo de tabaco ajeno, y el 43,7% lo estuvo en lugares públicos cerrados.

En cuanto al acceso y la disponibilidad por parte de los jóvenes, la EMTJ mostró que a ocho de cada diez “no se les impidió la compra debido a su edad”.

Las opiniones de los expertos

“El cigarrillo electrónico es el vehículo para la iniciación de la adicción a la nicotina”, aseguró Ignacio Drake, coordinador del Programa Nacional de Control de Tabaco.

Por su parte, el cardiólogo argentino Francisco Toscano Quilon (MN 95.538), también miembro de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), aseguró que el cigarrillo electrónico “no es un producto sano bajo ningún concepto”. “Es importante aclarar esto a los jóvenes y a las embarazadas, ya que se desconoce aún el efecto durante la gestación”, destacó Toscano Quilon.

Sobre los ámbitos de “vapeo”, dijo: “También se debe destacar que existe toxicidad para el vapeador pasivo, por lo que debe estar prohibido en lugares cerrados”.

“Resulta altamente preocupante el consumo de cigarrillos electrónicos en adolescentes de 13 a 15 años, un fenómeno global del que Argentina no escapa”, reflexionó la Directora Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles, Verónica Schoj. La funcionaria reconoció además que “si bien el consumo de tabaco y la exposición al humo ajeno en lugares públicos muestran tendencias decrecientes en el tiempo, sigue habiendo valores altos”. “Varios estudios revelan que el aerosol que emanan los cigarrillos electrónicos contiene cuatro grupos de tóxicos y compuestos cancerígenos, llamados carbonilos, compuestos orgánicos volátiles, nitrosaminas y metales pesados”, detallaron desde la Secretaría de Salud. Asimismo, se encontró que poseen “más cromo, plomo y níquel que los cigarrillos comunes”.

En los últimos meses siete personas murieron en los Estados Unidos por “enfermedades respiratorias asociadas con el consumo de cigarrillo electrónico”, según autoridades sanitarias de ese país.