Dos mujeres jóvenes protagonizaron una violenta entradera en barrio Guadalupe. Tras engañar a su víctima, la empujaron hacia adentro de su casa, donde ella estaba con un bebé. Las ladronas tenían guantes y una picana.

La violencia que se vive por estos días en Santa Fe no tiene límites. Como tampoco el nivel de preparación e ingenio de algunos delincuentes. Y su grado de crueldad.

Esta media mañana, dos jóvenes con planillas le tocaron el timbre a una mujer de 53 años, que estaba en su casa en General Paz y Pedro de Vega con su pequeño nieto. Le dijeron que estaban reuniendo firmas por la inseguridad, y le pidieron un vaso de agua. Pero cuando ella volvió con el pedido en mano, la empujaron hacia adentro de la vivienda. Y entonces comenzó lo peor.

Las ladronas estaban muy preparadas: llevaban guantes y tenían una picana, con la que amenazaron al bebé. Exigían dinero, y fue lo que se llevaron. “Eran dólares que teníamos ahorrados con mucho esfuerzo: yo trabajo particular y mi esposa es jubilada”, contó el marido de la mujer atacada.

A ella la encerraron y la maniataron. Y no conformes con eso, se llevaron los dos juegos de llaves de la casa y sumergieron todos los celulares debajo de la canilla, como para que la víctima no tenga forma de salir ni comunicarse con el exterior para pedir ayuda, y ellas ganen tiempo de huída.

Por fortuna, la víctima logró que una vecina la escuchara y la auxiliara. Y entonces, su marido acudió rápidamente a su encuentro, y pudo escuchar el relato del infierno vivido por su esposa.

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