Luego de que un delincuente terminara con la vida de Julio Cabal, sus padres decidieron poner a la venta el negocio ubicado en Urquiza al 2200. Igual suerte correría la sucursal que está en Aristóbulo al 6600.

 

“Vendo fiambreria y quesería por no poder atender, buenas ventas, comprobable”. Esta frase el padre de Julio publicó en Facebook.

Según el portal ADSF, los padres de Julio tomaron esta decisión ya que se les hace difícil continuar atendiéndolo.