Según contó Doble Amarilla, la advertencia llegó hace quince días pero en TyC Sports estimaron que podían revertir la medida y poder estar presente esta noche en el estadio Monumental. Lo cierto es que a instancia del holding de dueños de los derechos de TV (Fox Sports para Argentina) de la Copa Libertadores y la productora exclusiva Mediapro, Conmebol tomó la determinación de sancionar al canal deportivo para la serie semifinal entre River y Boca.

Desde Asunción cuentan que el canal argentino fue advertido en, al menos, siete ocasiones antes de tomar esta determinación a través de una carta documento donde se le notificó a las autoridades del canal que no serían acreditados para las semifinales del torneo continental, tanto esta noche en el Monumental como en la Bombonera el próximo 22 de octubre.

El constante infringir en los límites de los derechos televisivos tuvo su climax en Quito, donde durante la presentación de Boca ante Liga, el canal TyC Sports transmitió al llegada de Boca, el precalentamiento y la conferencia de prensa: tres ítems que forman parte de los derechos adquiridos por Fox y de producción exclusiva por Mediapro.

Lo que subyace a esta disputa también es una lucha entre productoras ya que Torneos dejó justamente este año de ser una aliada estratégica de Conmebol, que delegó la producción de sus tres competencias internacionales (Libertadores, Sudamericana y Recopa) en la española Mediapro.

Si bien es verdad que con esta nueva licitación que comenzó este año con productora integral nueva y licenciatarios de los derechos televisivos divididos por país en la región hubo un ajuste en las normas de exclusividad, desde la entidad madre del fútbol sudamericano en Asunción esgrimen que hubo alertas para que TyC se adapte a estas nuevas normas.

Las autoridades del canal tuvieron dos reuniones a contrarreloj este lunes y hasta el martes por la mañana para tratar de pagar una multa y levantar la medida pero Conmebol se mostró inflexible y si bien permitió la previa en las afueras del Monumental sus periodistas, camarógrafos y asistentes no fueron acreditados para trabajar en la previa y en el post-partido dentro del estadio.