A diferencia de apps legítimas, como las de control parental, estos programas funcionan ocultos, en segundo plano, sin el conocimiento o consentimiento de las víctimas.

Las infecciones con “stalkerware”, el tipo de software comercial para obtener fotos, acceso a redes sociales, mensajes y otros archivos ajenos que suele usarse para “espionaje doméstico”, aumentaron casi 80 por ciento entre los argentinos durante los primeros meses del año, alertó un estudio privado.

El dato nacional se desprende de una investigación publicada esta semana por la empresa rusa de seguridad informática Kaspersky, que da cuenta de un fuerte crecimiento del uso de este tipo de programas en varios países.

En los primeros ocho meses de 2019, el número de personas que a nivel global sufrió al menos un intento de instalación de stalkerware superó los 37 mil, lo que representa un aumento del 35% respecto del mismo período de 2018, señaló el informe.

El stalkerware es un tipo de programa que posibilita violar la privacidad de las personas, ya que permite al victimario acceder a mensajes, fotografías, redes sociales, geolocalización, chats, historial de navegación y grabaciones de audio o cámara de sus víctimas (a veces, en tiempo real), según el caso.

Pero a diferencia de aplicaciones legítimas, como las de control parental, estos programas funcionan ocultos, en segundo plano, sin el conocimiento o consentimiento de las víctimas.