Rosario Central atraviesa una insólita racha de empates en el actual torneo de Primera División, totalizando siete sobre nueve partidos disputados, goza de ser uno de los dos invictos (el otro es Boca Juniors) pero una de las mayores preocupaciones de Cocca se encuentra en las variantes ofensivas que pueda encontrar en el plantel.

“Falta claridad”, reconoció el entrenador post partido con Lanús y encendió las alarmas en torno a las formas que adopta el Canalla para llegar hasta el arco rival. En ese sentido, hay nombres que se han repetido sistemáticamente y que son inamovibles, pero hay un lugar que parece no tener dueño definitivo: el volante izquierdo.

La llegada de Diego Zabala pareció solucionarle a Cocca la dificultad de ya no tener en su plantel ni a Carrizo ni a Camacho, otrora carrileros con mucha continuidad en el auriazul. Sin embargo, y después de un proceso de respaldo, el entrenador decidió reemplazarlo por Joaquín Pereyra, un jugador de características bien diferentes, y de momento sin grandes producciones, y hasta probó en algunos pasajes con Lucas Gamba, inclinado sobre la línea de cal, sumado a algunos minutos de Jonás Aguirre ingresando desde el banco de suplentes.

En este receso por fecha FIFA, el ala izquierda vuelve a ser el lugar donde el cuerpo técnico posará la mirada para recibir a Vélez Sarsfield, equipo que sobresale por su dinámica e intensidad. En el punto de partida varios nombres (Zabala, Pereyra, Gamba, Aguirre) para un solo lugar.