Lo dijo el intendente José Corral al participar de las actividades por el centenario de la Universidad Nacional del Litoral. Además del acto protocolar, realizó una recorrida junto al rector de la UNL, Enrique Mammarella, por la Manzana Histórica, donde se concretaron obras de puesta en valor que incluyeron la fachada, entre otras intervenciones.

 

 

Con una recorrida previa por la Manzana Histórica y luego con un emotivo acto, la Universidad Nacional del Litoral celebró su 100º aniversario. El intendente José Corral participó de las actividades previstas junto al rector de la casa de altos estudios, Enrique Mammarella y otras autoridades locales, provinciales y nacionales.

Tras una reunión en el despacho del rector, comenzó una caminata por los patios del rectorado. Luego observaron de cerca las obras que se concretaron en esta primera etapa de la puesta en valor del edificio que incluye además a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. Vale destacar que el 23 de noviembre de 2017 recibió media sanción de Diputados y luego la Cámara de Senadores aprobó por unanimidad, un proyecto que declaró a esta Manzana Monumento Histórico.

El acto central se realizó en el hall de la Universidad debido a las condiciones climáticas y estuvo colmado de autoridades, docentes y estudiantes. Fue sencillo, contó con las palabras alusivas de Enrique Mammarella, y se entregó un recordatorio a Federico Aja Espil, nieto de Manuel Torres Armengol, el arquitecto que proyectó el edificio.

Orgullo santafesino

“Para Santa Fe la existencia de la UNL y sus 100 años son parte de la vida de la ciudad. No se puede pensar Santa Fe sin la UNL y las otras universidades e institutos. Pero la UNL es la primera, la más importante y le da a la ciudad esa característica de ciudad universitaria”, dijo el intendente José Corral.

En esta línea, aprovechó para recordar que “Santa Fe tiene el índice de investigadores más alto del país” y agregó: “Tenemos cinco investigadores cada 1.000 habitantes que caminan las calles de la ciudad. Tenemos 40.000 estudiantes. Si uno lo compara con los 420.000 habitantes que tiene Santa Fe, es un porcentaje muy alto y que le da una característica especial a la ciudad”.

En otro punto, felicitó a la Universidad, al rector y a las autoridades, y celebró “la recuperación del patrimonio arquitectónico que se hizo. Siempre digo que cada generación recibe un patrimonio y tiene que entregarlo. Y esta generación de universitarios entrega un patrimonio mucho más rico que el que recibió porque, además de que hay edificios nuevos como el del Multimedios, o las residencias universitarias, el mismo predio en la Ciudad Universitaria, entrega este edificio histórico mucho mejor de lo que estaba hace unos años”, destacó el funcionario local.

Corral agregó: “Hay que acordarse cómo estaba el frente de este edificio, deteriorándose por el paso del tiempo y hoy está como nuevo, así que también es un motivo para celebrar y felicitar a las autoridades por ese trabajo tan importante que hicieron para los santafesinos”.

Recordó además que “este trabajo va en línea con lo que el Gobierno de la Ciudad realizó en estos años, en los cuales recuperamos edificios históricos, algunos de ellos abandonados”. En esa línea manifestó: “Les dimos una nueva funcionalidad, respetando sus valores arquitectónicos. Hablamos, por ejemplo, de la Estación Belgrano, el Molino Marconetti, el Mercado Norte, el Mercado Progreso, el Molino Franchino o la Casa de la Cultura, para lo que teníamos los proyectos e incluimos en el Acuerdo Capital para que el Gobierno provincial las realice”.

“Esta obra representa la Santa Fe que todos queremos: una ciudad que mira al futuro, que lo hace con su historia presente y que tiene a la educación y al conocimiento como la base de su desarrollo. Esa es la ciudad que construimos en estos años y para lo que tuvimos un socio fundamental: la UNL”, concluyó, con emoción, José Corral.

Universidad reformista

El rector de la UNL, Enrique Mammarella, mostró con orgullo los arreglos y al encabezar el acto felicitó por los primeros 100 años a la Universidad Nacional del Litoral, pero sobre todo a los universitarios del litoral y a toda la región también “porque la universidad no es solo de la ciudad, sino que fue pensada en clave regional, construida no sólo por los santafesinos, sino también por los correntinos, los entrerrianos y gran parte de la zona”, dijo.

Luego indicó: “Los valores reformistas hicieron que esta universidad naciera como una universidad diferente, que sea de claustros abiertos, de democracia, donde democracia no es solamente el hecho de elegir a las autoridades, sino fundamentalmente participar y construir, involucrarse y hacer que las cosas cambien, ser responsables con los que nos toca hacer y nuestros tiempos”.

El rector hizo referencia al contexto nacional que se vive y aseguró que “la universidad no es una isla, sino por el contrario, todos formamos parte de esa sociedad” y al destacó: “La universidad es parte de esta sociedad y la sociedad es parte de la universidad, y cada uno sufre los avatares propios que sufre el país”. “Entonces -agregó- es difícil para quien en este momento tiene problemas económicos solventar sus estudios, o poder trabajar. Por eso la universidad es también solidaridad, trabajo, responsabilidad, y con residencias estudiantiles y becas llegamos a cada uno de los lugares”.

Puesta en valor

Por último, el director de Obras y Servicios Centralizados de la UNL, Marcelo Saba dio detalles de la intervención que se hizo al edificio. “Es un trabajo de dos años. El puntapié inicial fue aquella declaratoria de monumento histórico, y el compendio de los datos técnicos fueron parte de los pliegos licitatorios. Tuvimos una compulsa pública donde participaron ocho empresas regionales, y fue elegida Coemyc SA de Santa Fe“, contó en primer lugar.

Saba manifestó: “Tuvimos un acompañamiento profundo de los investigadores de nuestra Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, las arquitectas María Laura Tarquini y Adriana Collado, que son especialistas en la materia”.

La puesta en valor fue integral, desde los interiores hasta las cubiertas, los sistemas de desagües, hasta el recambio de toda la techumbre de tejas, entre otras intervenciones.

“También decimos que se reciclaron más de 5.000 m2 de material de frente, la totalidad de las aberturas. Se dotó a todo el edificio, además, de casi el 95% del recambio de los elementos escultóricos, y de las esculturas y los postizos del frente, que habían sufrido deterioro por el paso del tiempo”, agregó más adelante.

Antes de finalizar, expresó: “Con satisfacción ponemos a consideración de nuestra comunidad universitaria y de la sociedad santafesina este edificio renovado que vuelve a tener el brillo que su autor, el arquitecto Torres Armengol pensó para el momento de su creación”.