La CGT pidió a Iglesia la beatificación de Eva Perón

La Confederación General del Trabajo (CGT) envió una carta al Cardenal Mario Poli, en la que se solicita que se inicie el proceso para convertir a María Eva Duarte de Perón en Santa.

 

La iniciativa, que ya había sido solicitada en mayo de forma informal al papa Francisco, se da en el marco de los 100 años del nacimiento de Evita.

“A cien años de su nacimiento, superadas dilaciones y divisiones inconducentes para el bien común, cuando su figura y obra han alcanzado el justo valor trascendente que poseen para nuestro pueblo y para todos los pueblos del mundo con se de justicia, solicitamos que nuestra Iglesia acompañe el sentir popular y la coloque en los altares oficiales para felicidad de nuestros fieles y santos”, dice la carta que lleva la firma de Jorge Sola, Julio Piumato, Carlos Acuña y Hector Daer.

“El renacimiento de la Argentina esta cifrado en la recuperación de las fuentes espirituales de la nacionalidad. Y circunstancias únicas nos vuelven a dar esa oportunidad. El pontificado de Francisco puede alumbrar un camino, si estamos dispuestos a andar las huellas que dejaron nuestros mejores hombres y mujeres”, concluye la misiva

La carta de la CGT al Cardenal Mario Poli

“El día 30 de octubre el Consejo Directivo de la CGT presentó al Cardenal Mario Poli, Arzobispo de la Arquidiócesis de Buenos Aires y primado de la Iglesia Argentina, la nota carta en la que solicita formalmente que se inicie, en el año de su Natalicio, el proceso de Beatificación de la señora María Eva Duarte de Perón.

A cien años de su nacimiento, superadas dilaciones y divisiones inconducentes para el bien común, cundo su figura y obra han alcanzado el justo valor trascendente que poseen para nuestro pueblo y para todos los pueblos del mundo con se de justicia, solicitamos que nuestra Iglesia acompañe el sentir popular y la coloque en los altares oficiales para felicidad de nuestros fieles y santos.

El renacimiento de la Argentina esta cifrado en la recuperación de las fuentes espirituales de la nacionalidad. Y circunstancias únicas nos vuelven a dar esa oportunidad. El pontificado de Francisco puede alumbrar un camino, si estamos dispuestos a andar las huellas que dejaron nuestros mejores hombres y mujeres”.