Este lunes, decenas de miles de personas marcharon en el centro de Buenos Aires para expresar su respaldo al ex presidente de Bolivia, Evo Morales.

 

El mandatario boliviano renunció el domingo bajo presiones militares y violentas manifestaciones opositoras, en medio de una crisis desatada tras las elecciones presidenciales señaladas como fraudulentas.

Durante la marcha, que se desarrolló sin incidentes, participaron docentes, empleados del Estado, agrupaciones políticas, organizaciones sociales de Argentina y de residentes bolivianos.

“Evo no está solo, Evo no está solo”, cantaban los manifestantes frente a la sede de la embajada de Bolivia en Argentina, a 400 metros del Obelisco de Buenos Aires.

En Argentina, varios organismos de derechos humanos, entre los que se encuentran Abuelas de Plaza de Mayo y Madres de Plaza de Mayo, repudiaron “el golpe de estado realizado contra el gobierno popular de Evo Morales”.

El gobierno de Mauricio Macri hizo “un llamado a todos los actores políticos y sociales bolivianos para preservar la paz social y el diálogo, enfatizando la importancia de encaminar este periodo de transición que se ha abierto”, sin definir lo ocurrido como un golpe de Estado.