El Concejo aprobó esta tarde de forma unánime la ampliación de licencias para la venta ambulante en la ciudad, algo que venían solicitando muchas familias de la ciudad para poder subsistir en el marco de la crisis económica y la caída del empleo registrado.

 

De tal modo, la iniciativa impulsada por el bloque Ciudad Futura eleva el tope de 670 a 1.000 las licencias para poder vender en la vía pública. Sin embargo, la propuesta tuvo muchos reparos desde distintos sectores.

“Nuestro sector también está tratando de sobrevivir en circunstancias muy difíciles, con 24 meses de volumen negativo de ventas o directamente con ventas por debajo de costo. Atravesamos muchas situaciones que todo el mundo sabe”, cuestionó Ricardo Diab de la Asociación Empresaria de Rosario (AER).

En tal sentido, Fabio Acosta, de la Asociación Casco Histórico, sentenció: “Esto nos pone en situación de alarma por la incertidumbre que genera dónde se localizarán esos vendedores ambulantes. Tienen que entender que los comerciantes del centro también estamos en emergencia”.

Por su parte, el concejal peronista Eduardo Toniolli, apuntó esta tarde luego de la aprobación del proyecto: “Todos sabemos que en la ciudad hay mucho más que 670 vendedores ambulantes, de modo que la norma significa desalojar muchos espacios y perseguir a miles de vendedores. Por eso la ordenanza nos parece positiva en cuanto al criterio de ordenamiento y convivencia”.