Elisa Carrió respaldó el proyecto de ley de góndolas que este miércoles fue aprobado en la Cámara de Diputados y volvió a reiterar sus críticas hacia las cadenas de supermercados.

“Yo no estoy a favor de los supermercados, estoy en contra. Estoy en contra del supermercadismo. Si se tienen que fundir los supermercados, mejor para la historia del país”, expresó la diputada de Cambiemos y jefe de la Coalición Cívica ARI, que dejará su banca a partir del 1° de marzo de 2020.

Durante su exposición en la maratónica sesión en la que se trató esa norma y la ley de Alquileres, Carrió dijo que debe limitarse a un 30% los productos de una misma empresa en las góndolas.

Entre otras cuestiones, la diputada solicitó que “renazcan los almacenes” y sostuvo que la intermediación “es el problema” de la distorsión de precios.

La iniciativa, que fue aprobada por 182 votos a favor, ninguno en contra y 17 abstenciones y que es conocida como Ley de Góndolas, tiene como objetivo fomentar la competencia en artículos de consumo masivo en las grandes superficies comerciales. El proyecto dispone, entre otras cosas, que en góndolas y locaciones virtuales deberá reservarse un 25% del espacio disponible para productos elaborados por pymes nacionales.

En ese sentido pidió que en los productos se aclara cuál es el costo de producción y el valor de venta en el supermercado. “Acá se funden los productores, y se funde el consumidor y los gobernantes acuerdan con los dueños de los supermercados, cualquiera sea el gobierno”, afirmó.

Carrió también recordó el día que convocó a los ciudadanos a no comprar en las cadenas de supermercado por el “abuso” en los precios. “En 2015 fui a comprar un chivo para Pascuas y me quisieron cobrar $6000. Fue durante la gran disputa de Olivos llamada ‘la reunión del chivo’. Yo venía de comprar uno en Ojo de Agua, en Santiago del Estero, a $600. En el supermercado me querían cobrar $6000. Ahí me di cuenta de la estafa”, remarcó.