El diputado Rubén Giustiniani y la diputada Silvia Augsburger otorgaron la “Distinción Valores Democráticos- Raúl Ricardo Alfonsin” para la “BIBLIOTECA POPULAR CONSTANCIO C. VIGIL”.

La Biblioteca Popular Constancio C. Vigil se encuentra conmemorando por estos días el 60° Aniversario de su fundación.

La Biblioteca nació en el año 1953, dentro de la Sociedad Vecinal del Barrio Gral. San Martín y Villa Manuelita, comenzando a expandir sus actividades a partir del año 1959 cunado se separa de la vecinal, adquiriendo el inmueble ubicado en la calle Leandro N. Alem 3078 de la ciudad de Rosario.

La Vigil es parte de una red de instituciones típica de los años 30 y 40, cuando se registra un desarrollo de los sectores populares.

A partir de la década del ’60 pone en marcha un jardín de infantes, habilita en el edificio construido el Servicio Bibliotecario y lo que fueran los primeros cursos de la Universidad Popular, que luego dictaría –a través de sus distintas Escuelas– talleres varios.

A mediados del los ’60 se crea la “Editorial Biblioteca”, que publicara más de cien títulos con tirajes millonarios, destacándose entre ellos las obras de los poetas José Pedroni y Juan L. Ortiz, y una importante colección de títulos sobre pedagogía.

Hacia fines de esta década inaugura el edificio de siete plantas con instalación de un Observatorio Astronómico, dependencias para Escuela Secundaria, Gimnasio, Teatro con capacidad para casi 500 personas, aulas para la Universidad Popular.

Luego comienza a funcionar el Instituto Secundario y el Centro Materno Infantil para atención de los hijos de sus casi 400 empleadas, se editan colecciones de Música Popular (tango y folklore) de intérpretes mayoritariamente rosarinos, y la Escuela de Deportes envía sus representantes con importante éxito en los campeonatos nacionales.

El 25 de febrero de 1977, es intervenida por el gobierno militar, sus instalaciones son ocupadas, los miembros de su comisión directiva son detenidos, y comienza a desaparecer su invaluable patrimonio. Son despedidos sus empleados sin percibir casi indemnización, su biblioteca y fondo editorial son saqueados, y se produce uno de los hechos más aberrantes de destrucción cultural, la quema de casi veinte toneladas de libros, la mayor que se produjera en el siglo XX, superando las realizadas por el nazismo en Alemania. En 1981, la intervención “vende” edificios e instalaciones al gobierno provincial.

A partir del retorno de la democracia comienzan a movilizarse vecinos, directivos, empleados y allegados a la “Vigil”, promoviendo la “Comisión de Recuperación” de la entidad, recibiendo recientemente el impulso y promesas de apoyo por parte de las autoridades municipales y provinciales.

La restitución de su personería, la recuperación de su patrimonio –tanto de bienes e inmuebles como de los casi 70.000 volúmenes que llegó a poseer–, el reintegro a sus puestos de los directivos desplazados por la intervención militar, son gestiones que viene llevando adelante la Comisiòn Directiva de la Vigil en una lucha sin descanso para rescatar la labor socio-cultural y lograr la reactivación definitiva de esta recordada e importante institución.