Fue sometida a un largo y burocrático proceso por parte del Ministerio de Educación, que recién terminó hace pocos días. El director fue suspendido.

 


R., una docente de una escuela media de la ciudad, se animó en 2016 a denunciar por acoso sexual, laboral y violencia al director de la institución. La primera respuesta que encontró del Ministerio de Educación fue un sumario administrativo. Recién esta semana, a tres años de la denuncia, quedó cerrado y la dejó liberada de los cargos por los cuales se la investigaba.

“Fue un proceso largo y angustioso, y que muestra que en las escuelas queda mucho por hacer en materia de perspectiva de género”, dijo ayer a LaCapital. La secretaría de Género de Amsafé Rosario, Claudio Semino, que acompañó las presentaciones, señaló que “el caso muestra lo que no puede pasar. Que es la burocratización de los casos de violencia que revictimizan a las compañeras”. Y reconoció que “si esto sucediera hoy, el tratamiento sería otro”. De hecho, sólo Amsafé abordó este año casi una decena de denuncias de acoso y maltrato que “fueron tomados de otro modo y con celeridad”.

El caso

Las burlas, humillaciones y maltratos habían comenzado en 2015. Y la docente de ciencias sociales no era el único blanco de esos ataques dentro de la escuela. Tan así fue, que cuando en octubre de 2016 presentó la denuncia por acoso y violencia ante el Ministerio de Educación de la provincia no lo hizo sola. Sino junto a otras dos víctimas —otra docente y una administrativa— que también testimoniaron los maltratos.

Sin embargo, luego de pasar seis meses sin respuesta trabajando bajo las órdenes de su agresor, Educación respondió con un sumario y el corrimiento de su cargo del agresor. Pero también de ella. Si bien en el medio del proceso hubo compromisos de palabras y “promesas de reparaciones” ante el reclamo de la víctima y del gremio docente, R. pasó casi tres años sumariada.

“Ahora me notificaron que quedo eximida del sumario en todas las instancias. Verbalmente, me comunicaron que él quedará suspendido por tres meses sin goce de salario. Y espero corroborar efectivamente eso para que nadie vuelva a pasar por una situación así”.

Otro ritmo

De hecho, sólo a lo largo de este año, la Secretaría de Género de Amsafé Rosario recibió casi una decena de denuncias por violencia. Y en ninguno de los casos se repitió esta situación.

“Fueron situaciones de violencia al interior de las escuelas y en todos los casos las resoluciones se tomaron con medidas de protección en lo inmediato”, indicó Semino. Y puntualizó que se trató fundamentalmente de denuncias de acoso y abuso sexual, tanto entre compañeros docentes como de docentes hacia directivos de los establecimientos.

También remarcó la vigencia del protocolo de violencia de género de la provincia, lanzado en el inicio de este año, que “le da un marco diferente y una celeridad distinta a los procedimientos”.

Y si bien es el Ministerio de Educación provincial el responsable de llevar adelante las investigaciones, el gremio “garantiza que en el camino se proteja a la víctima, que no tenga contacto con el agresor y que no pierda su puesto de trabajo”.