Hace ocho días, Gabriel Otte recibió tres puntazos en un local de ropa situado en Obispo Gelabert y San Martín. Desde el hospital Cullen confirmaron que el paciente ya pudo dejar el nosocomio.

El miércoles 27 de noviembre, Gabriel Otte estaba trabajando, como todos los días, en un negocio de ropa deportiva en Obispo Gelabert 2580, hasta que un joven de 18 años ingresó con un arma blanca, intentó asaltar el local y le propinó tres puñaladas: una en el abdomen, otra en la ingle y la tercera en la pierna.

Cuando ingresó al hospital José María Cullen estaba lúcido, pero terminó desvaneciéndose. Con el transcurso del tiempo, debieron realizarle sucesivas intervenciones quirúrgicas e internarlo en terapia intensiva. Corrió riesgo de vida en más de una oportunidad.

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Ahora —y a sólo ocho días del violento episodio—, el director del nosocomio, Juan Pablo Poletti, señaló que Otte “continúa evolucionando favorablemente” y que en el día de hoy comenzó con dieta, además de que “está caminando, respondiendo órdenes y con buen ánimo”.

“Si todo continúa, en el transcurso de la tarde será dado de alta con buena evolución y control por consultorio externo”, adelantó el profesional médico en horas del mediodía. Y eso finalmente sucedió: así, a sólo ocho días del brutal episodio sufrido, el comerciante pudo volver a su casa, sano y salvo.