A días de dejar su mandato, el presidente Mauricio Macri habló por cadena nacional y dejó varias frases contundentes.

 

El presidente Mauricio Macri reconoció que no se va "satisfecho" del Gobierno con la lucha contra la inflación y la pobreza, mientras consideró que el dólar a 63 pesos es "razonable" y que la deuda no es "preocupante". De todas formas, explicó que una de las razones por la que no logró tener éxito en distintas variables económicas fue el tipo de cambio: "Nos chocamos con el dólar".

Durante la cadena nacional que realizó este jueves en la que hizo un balance de su gestión, Macri lamentó "no poder ofrecer mejores resultados" a la población y admitió que "es una gran frustración que esto sea así". No obstante, destacó: "Estamos mejor preparados para crecer".

"No me voy satisfecho con los resultados de mi mandato en inflación y pobreza. Enfrentamos, en 2015, una situación delicada", dijo. Al explicar el resultado de su administración, indicó: "A mediados de este año parecía que estábamos dando la curva. La economía empezaba a despertarse. Pero después vinieron los resultados de las PASO. El miedo al futuro y la falta de un esquema macroeconómico sólido nos hicieron retroceder".

"Pero a pesar de estos resultados, en estos años trabajamos mucho para ordenar nuestra economía. Una parte importante del trabajo ya está hecho", señaló el Jefe de Estado. Dijo que "con cada suba del dólar venían, después, la inflación y el aumento de la pobreza". "El esfuerzo, igual, no fue en vano. No perdimos cuatro años. Con una moneda fuerte vamos a crecer", resaltó.

Al referirse al tipo de cambio, afirmó que su Gobierno deja un "dólar a precio razonable" y sostuvo que las medidas que tomó implican "condiciones indispensables para crecer". En cuanto a las obligaciones contraídas con el FMI, expresó: "Se ha hablado mucho del crecimiento de la deuda pública. Existe la sensación de que en 2015, el Estado no tenía deuda".

Remarcó que el de la deuda "no es un nivel preocupante para un país como el nuestro" pero admitió que "el problema es que no tenemos crédito para refinanciarlo". "Se debían 240 mil millones de dólares. Ahora debemos más, es cierto, unos 310 millones, pero tiene una causa: que en estos años tuvimos que pedir plata prestada. Y dos de cada tres pesos fueron para pagar vencimientos de la deuda, y el peso restante fue para pagar el déficit dejado por gobiernos anteriores", explicó.

Crédito del FMI

Sobre el crédito otorgado por el FMI, indicó: "También hay una confusión de los últimos meses sobre qué hicimos con la plata. El 95% lo usamos para pagar otros vencimientos en dólares, y una parte está todavía en el Banco Central". Indicó también que el Banco Central tiene "reservas robustas, algo que en 2015 no había" y precisó que su gestión deja "20 mil millones de dólares más de lo que recibimos".

"Estos cimentos son difíciles de ver, y uno se pregunta: '¿qué me importa esto, si mi salario no mejora?' Es una frustración para mí. Lamento no haber podido ofrecer mejores resultados en estos últimos cuatro años", reconoció.

En resumen, Macri afirmó que el problema de la gestión económica estuvo ligado al tipo de cambio. "Nos chocamos otra vez contra la misma piedra, el dólar. Con cada suba, venía después la inflación y el aumento de la pobreza", admitió.

En cuanto al aspecto energético, consideró que la Argentina había pasado de ser "un país exportador a uno importador, había cortes de luz recurrentes y casi no existían las renovables". "Todos esos problemas están arreglados. En 2015 los argentinos pagaban el 15% de sus facturas de gas y hoy el 80%".

"Este año volvimos a exportar gas y tenemos equilibrio en la balanza energética", subrayó. Al respecto, destacó que "la actividad en Vaca Muerta se multiplicó y estamos cada vez más cerca de convertirnos en un país productor".