Britney Spears no está dispuesta a renunciar en su lucha por obtener una mayor custodia de los dos hijos que comparte con su ex Kevin Federline, y se prepara para apelar a los tribunales el año próximo.

La cantante de "Toxic", cuyos problemas psicológicos la obligaron a someterse a diversos tratamientos, recibió en septiembre pasado un duro revés cuando se enteró que un juez había dictaminado que la estrella Pop podría ver a sus hijos el 30% del tiempo, mientras que el resto permanecerían con su padre.

Sin embargo, fuentes cercanas a la cantante de 38 años dijeron a US Weekly que la joven se está preparando para apelar en los tribunales en 2020, para poder estar más tiempo con sus hijos. "El objetivo de Britney en el nuevo año es ir a la corte de familia y solicitar al juez un mayor período de tiempo de custodia con los niños", indicó la fuente.

El medio informó que Spears pasará la Nochebuena con Sean Preston, de 14 años, y Jayden James​, de 13, antes de ir con Federline el día de Navidad.

Antes del cambio judicial de septiembre pasado, y desde su divorcio de 2007, Spears y Federline compartían un acuerdo de custodia de 50-50.

Según informes, Federline, con quien estuvo casada entre 2004 y 2007, no quería que la intérprete de “Womanizer” pasara más tiempo con los niños hasta que estuviera estable y sus problemas de salud mental estuvieran bajo control. El fallo en septiembre se produjo poco después de que el actor y exbailarín presentara un informe policial para recibir una orden de restricción de emergencia contra el padre de la cantante, Jamie Spears.

El repentino cambio de hace dos meses en los términos de la custodia se produjo después del drama vivido con el padre de Spears, quien renunció temporalmente como conservador de la estrella del pop a principios de este mes. Jamie había comenzado a desempeñar el papel de custodio después del colapso público de la artista de Mississippi en 2007.

Britney estaba furiosa con su padre en agosto pasado por haber agredido a Sean Preston mientras los niños visitaban su condominio en California.

Un informe policial obtenido por Us Weekly afirmó que Sean "se sintió inseguro" y se encerró en una habitación, pero Jamie logró entrar y "sacudió" con vehemencia al niño.

Spears, que está de novia con Sam Asghari, se internó voluntariamente por primera vez hace 10 años en una unidad psiquiátrica tras un fin de semana caótico que quedó grabado para la historia en el mundo de la música. En aquellos días la estrella se había rapado la cabeza, además de aplicarse un tatuaje y atacar a "paparazzis" con una sombrilla. En ese entonces la cantante solo tenía 25 años.