Hasta ahora se usaba el ácido hialurónico para engrosar el tamaño de los labios. La ventaja es que es una técnica ambulatoria y sin dolor. Nuestro propio cuerpo lo produce ya que se trata de uno de los componentes de la estructura de la piel y cumple con una función hidratante. Estas cualidades hacen que el organismo no lo rechace al inyectarlo.

Desde hace algunos días, las redes sociales están invadidas con fotos de “labios del diablo” o “labios de pulpo”, tal como llaman a estas curiosas imágenes de bocas con picos irregulares. Aparentemente, la técnica fue iniciada por un cirujano plástico ruso llamado Emelian Braude. El procedimiento implica inyectar rellenos en el borde exterior de los labios para crear ondas.

“Poner ácido hialurónico en los bordes del labio para modificar su forma puede ser peligroso porque podría afectar los vasos sanguíneos, causando coágulos y provocando la necrosis del tejido”, advierte a Con Bienestar la doctora Jimena D. Frasso, (MN 134797), especialista en medicina Estética y regenerativa.

Nilam Holmes, reconocida experta en belleza en Inglaterra, opinó que la tendencia era uno de los “peores” procedimientos cosméticos que había visto y que podía provocar que los labios de una persona se distorsionaran durante años. Por su parte la odontóloga esteticista Krystyna Wilczynski, declaró: “No se puede cambiar la forma anatómica de los labios de esta manera”.

“No es completamente reversible. Me gustaría advertir a las personas que piensan hacérselo de que no siempre es posible volver al 100%. La gente que se hace estas cosas, se arrepiente y quiere volver a su forma original, pero ya no será como antes”, asegura Tigrán Alexanián, cirujano estético al medio ruso Sputnik.

Por otro lado, surgieron versiones de “labios del diablo” con maquillaje o usando Photoshop. Incluso muchos creen que esta última es la única forma en que estas imágenes fueron logradas.