Denuncian desidia y falencias en el Hospital Iturraspe

A continuación se reproduce una carta de lector referida a la situación del nuevo Hospital Iturraspe

El Domingo 5 de Enero de 2020 tuve que presentarme con la orden de internación al nuevo hospital Iturraspe en vistas a quedar en observación durante el día Lunes y luego ser sometido a una cirugia maxilofacial que consiste en retirar un quiste alojado entre el ojo y el pómulo derechos.

A la hora de presentar la orden de internación los administrativos de la mesa de entrada me mandaron a una sala inexistente y luego argumentaron que por problemas administrativos no me podían internar. Más tarde me entere que en realidad la negativa respondía a una falta de camas.

Luego de pedir intervención policial pude ser internado ya que no tenían ninguna razón administrativa para negármela. Al ingresar en la habitación observe que la cama que me habían asignado tenia las sabanas manchadas de sangre, mientras que el baño se notaba sucio de hace tiempo y con excremento acumulado de días.

Las condiciones de atención e higiene pésimas eran una constante. En mi misma habitación y con quien compartía el baño, se encontraba internada una persona con problemas de colon, en el baño acumulaban un tarro de orín con sangre que evacuaba esta persona totalmente expuesto, siempre que pedí agua me la negaban argumentando que no había vasos y ningún interno de la sala recibía ayuda para bañarse, incluso le daban un escurrido para que ellos mismos sequen el baño, que se inundaba, luego de hacerlo.

A la hora de ser internado también me percate que el ascensor de cirugía no funcionaba y no contaba con luz y el ascensor de planta baja no abría las puertas una vez que se llegaba a una planta superior.
Esta situación de desidia y abandono la presencié durante los 3 días que estuve internado en el hospital. Por todos lados se veían personas convalecientes que no recibían ningún tipo de atención, enfermeras que se la pasaban escuchando música durante la noche y no atendían ni dejaban dormir a los internos y hasta vi dos personas morir en estas condiciones.
En charlas con el medico que me atendió el me comento que la situación es muy distinta desde el traslado al nuevo hospital ya que ahora cuentan con la mitad del personal y los recursos de los que disponían antes.

Incluso a la hora del alta médica me dieron indicaciones contrarias a las que había preparado el médico para mi recuperación y no se me facilitaron los medicamentos necesarios.
Esta película de terror en el nuevo hospital iturraspe concluye cuando decido retirarme a mi domicilio ya que la situación en el hospital era inhumana.
La gente que necesita atenderse o que es derivada a este hospital sufre este tipo de vejaciones todo el tiempo y lamentablemente por desconocimiento o temor, ya que se tienen que volver a atender, no denuncian estas situaciones.

La intención de mi relato tiene como objetivo dar a conocer cuál es la situación de abandono y desidia en este hospital donde se termina vulnerando el derecho a la salud pública y se pone en riesgo la integridad física y hasta psíquica de las y los santafesinos.
Esta situación no puede seguir quedando impune y debe darse curso institucional a que vulnera la salud y los derechos de miles de personas que necesitan atenderse y no disponen de los medios para acceder a la medicina privada. Es necesario que se asignen de forma urgente los recursos materiales y humanos correspondientes para revertir esta situación y hacer uso de la salud pública no sea un padecimiento peor que el de la enfermedad.