El ingreso a la sede gremial de la localidad de Firmat.

Si bien el episodio se habría registrado ya un hace un tiempo, trascendió en las últimas horas a instancias de una manifestación de protesta. La misma tuvo lugar frente a la sede sindical. Fue llevada a cabo por mujeres firmatenses, vinculadas a organizaciones contra la violencia de género. Pidieron la destitución de Juarez de manera terminante.

“No protejamos al abusador”, “justicia para todas las víctimas”, “basta de despidos, maltratos y abusos”, son algunos de los mensajes que se dejaban leer en los carteles. Todos ellos fueron colocados para hacer visibles el acampe. Por su parte, las organizaciones feministas aseguraron que no lo desmontarán hasta lograr su objetivo.  Así lo manifestó Jaqueline Asad, referente de la ONG local “Mujeres en Lucha”.

“Comenzamos esta medida de protesta por tiempo indeterminado por los hechos de abuso sexual dentro la institución gremial y denunciados contra Enzo Juárez, así como actos de violencia laboral, por lo que solicitamos su destitución al cargo que ocupa”, explicó Asad.

El fiscal de Melincué, Matías Merlo, imputó al dirigente a fines del año pasado, a pesar de que tomó trascendencia pública recién en el día de hoy. Se lo acusa del delito de abuso sexual con acceso carnal. Además se le suma el agravante de hostigamiento laboral y un despido arbitrario. Por esto, también se exige su inmediata restitución a sus funciones. 

Asimismo contó que entregaron al Sindicato Municipal un comunicado donde manifiestan los motivos de la expresión. Informaron que no pretenden provocar ningún daño ni evitar el ingreso a la institución. En esa dirección indicó que “nosotras tenemos nuestras convicciones y resistiremos acá hasta que salga la destitución que pedimos, porque creemos que es una medida ejemplificadora”.

El abogado patrocinante de la denunciante, Daniel Rivero, comentó que la trabajadora venía padeciendo frecuentes situaciones de acoso desde mediados de 2019 hasta que formuló la denuncia que culminó con la imputación del líder gremial. “En principio Daniela fue víctima de violencia laboral al ser perseguida en su trabajo. La situación siguió hasta que culminó con la denuncia por abuso sexual”, especificó el letrado.

Rivero informó que el fiscal entendió las altas probabilidades de veracidad de la denuncia. Por tanto, procedió a elaborar una serie de medidas que incluyen pericias psicológicas. También se valdrá de otros elementos que surjan y fuesen necesarios para evaluar la causa y finalmente, poder llevarla a juicio.

Enzo Juarez, el dirigente gremial imputado.

Asimismo, el abogado cuestionó la actitud del gremio municipal. “Llama poderosamente la atención la ausencia de respuestas por parte del sindicato a cada uno de nuestros requerimientos. Hicieron caso omiso, como si Daniela no tuviera razón alguna. Tampoco dieron lugar a que se explique”, afirmó.

En ese línea puntualizó que “el 10 de diciembre nos presentamos a una reunión con el sindicato donde solicitamos la reincorporación de Daniela a sus funciones y que cesaran todas las situaciones que ella mismo dijo haber padecido”. Rivero aseguró que desde el gremio no dieron respuestas de ningún tipo y que la situación siguió siendo la misma. El letrado supone un encubrimiento generalizado.  

Asad se refirió a los hechos sin ahondar en detalles para preservar a la víctima. Comentó que Daniela atravesó por diferentes instancias de hostigamiento al punto que estuvo internada, lo que le habría posibilitado elaborar su traumática experiencia y ampliar la denuncia.