La cola sucia de Rabanito

Debe ser la primera vez que alguien contesta un “Voz baja” de un matutino. Esa sección que es un comentario off the record, una versión enigmática sugiriendo cosas que solo saben los involucrados. Allí se usan palabras que pueden desnudar la identidad de los protagonistas o hechos que pudieron haber ocurridos. De 1.000 lectores, tal vez 1 sabe de lo que se está hablando. Las únicas palabras que lo vinculaban a este oscuro personaje son: “a él le importa un rábano”.

Hay un minúsculo circulo que saben que “rábano” podría ser un tal Rabanito, un viejo y antidemocrático gremialista rosarino que llegó a ser diputado gracias a que sus colegas adelantaron el día jura para que la justicia no llegue a impugnar pliego por los desaguisados realizado como funcionario de la provincia.

“La publicación en un medio local es un disparate, que tergiversan la realidad y faltan a la verdad, que la jugada mediática “no solo buscó desprestigiar a los trabajadores sino a mi personal en particular”, al señalar que “el motivo de la supuesta medida no sería el pago del plus reclamado sino el ingreso de mi esposa como parte del directorio”, dijo un comunicado.

Un pirulo de la página 2 del diario sin firma no merecía tremenda reacción de comunicados pagos por todos los medios amigos, salvo que tenga la cola sucia porque el comentario podría decir la verdad de lo que él sólo conoce.

Pero no está solo en esta cruzada de defender su honor, además de los colegas aduladores por interés económico, el presidente del ente involucrado respondió que se lleva bien con el gremialista. Hay una razón, es joven, del norte y desconoce la historia de algunos dirigentes.