La entidad santafesina sigue registrando los cambios en la actividad del campo en la región. La situación ante el calor y las lluvias afecta los cultivos y lo suelos. Pero la lluvia de los últimos días hizo cambiar las perspectivas.

En las primeras horas del período – del 18 al 25 de marzo – se registraron precipitaciones en gran parte del área, totalizando un acumulado de agua caída entre 40 y 125 mm, lo que permitió una buena infiltración y recarga de los perfiles de los suelos.

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Luego, el resto de la semana, reinaron condiciones de estabilidad climática, días soleados, escasa a nula nubosidad, temperaturas diarias medias a altas, vientos de bajas intensidades, bajos porcentajes de humedad ambiente y condiciones de buen tiempo, seco.

Con el transcurso de los días, los escenarios fueron cambiando y condicionando toda la realidad, por un lado los aspectos climáticos revirtieron los síntomas de déficit hídrico de los cultivos y se reanudaron los procesos de cosecha, pero por otro, la especial situación epidemiológica mundial y nacional impactó sobre ellos.

En el estudio de la Bolsa de Comercio se analiza la situación de los cultivos de maíz, algodón, soja y sorgo en los campos de la provincia de Santa Fe.

El informe completo: