Se trata de la Presidente Perón, ubicada en barrio Adelina Oeste. Las balaceras son constantes y la comunidad educativa está en peligro.

 

Mabel Liberatto, directora de la escuela, comentó que casi todos los días se escuchan disparos . Y en muchos casos, en el turno nocturno los alumnos no pueden retirarse del establecimiento y deben esperar que terminen los tiros para volver a su casa.

Liberatto dio esos detalles el día posterior a las PASO en Santa Fe, luego que durante la votación se produjera fuera de la escuela un enfrentamiento entre dos bandas acostumbradas a dirimir sus problemas a los tiros.

Si bien la comisaría se encuentra a 150 metros de la institución los grupos antagónicos no pueden ser controlados.

El jueves 2 de mayo la escuela cerró sus puertas debido a los tiroteos que se producían afuera y permaneció sin dictar clases hasta el lunes siguiente.

Sin respuestas, insólita solución

Durante unos días en la zona se observó presencia policial y hasta de Gendarmería. “Sentimos tranquilidad”, aseguraban los vecinos, pero el patrullaje no se sostuvo en el tiempo, según indica Juan Carlos Spitale, presidente de la Cooperadora, en Al Derecho y Al Revés.

Spitale describió que para evitar que los disparos impacten contra la escuela decidieron colocar chapas contra las rejas que rodean el perímetro del establecimiento.

“Es una solución momentánea“, consideró. “Es más para que los de afuera no puedan acceder a los chicos que están adentro. De todos modos esperamos una solución definitiva porque este paliativo no es lo que corresponde”, opinó.