Seguirá la búsqueda del avión
Una pieza que apareció en las costas del puerto de Rotterdam obligó a montar un intenso operativo de las fuerzas de seguridad. “No son de un aeroplano”, informó la Policía horas más tarde.

 

Durante varias horas, las fuerzas de seguridad de Holanda compuestas por la Royal Dutch Rescue Society (KNRM), los bomberos y la policía de la zona trabajaron en el lugar para determinar el origen del resto hallado. “Puede venir de cualquier parte, incluso de un barco. Es demasiado pronto para decir algo al respecto, no podemos excluir nada”, señalaron fuentes de la seguridad al medio holandés Telegraaf.

“El bulto encontrado en Maasvlakte no viene de un aeroplano. La investigación está cerrada”, informó horas más tarde la Policía por intermedio de sus redes sociales.

La primera luz de alerta había llegado por intermedio de las redes sociales, cuando un usuario compartió una foto de una pieza metálica de color blanco y azul que halló en las playas. “Encontré una pieza extraña de aluminio, ¿de avión?“, publicó el usuario de Twitter Ad van den Berge.

Frente a esta situación, bomberos y policías se hicieron presentes en las playas de Maasvlakte para iniciar el proceso de identificación. “La supervisión de Team Aviation investiga sobre el bulto que se encontró en Maasvlakte para determinar si es de un avión”, advirtió la policía holandesa en un primer momento antes de descartarlo.

La coincidencia de colores de la pieza metálica con el avión Piper PA-46 Malibu N264DB que trasladaba a Sala y al piloto Dave Ibbotson obligó a realizar un gigantezco operativo que despertó la atención de los diversos medios holandeses. Las cosas de Rotterdam se encuentran a más de 500 kilómetros de las playas francesas de Surtainville, donde en los últimos días se localizaron los fragmentos de asientos que “posiblemente” sean de la aeronave que desapareció el 21 de enero pasado.