Es una nueva herramienta que se suma a la prevención y seguridad ciudadana. Al disparo de las luces, sirena y alerta en la central del Centro de Monitoreo del Municipio, se agrega la posibilidad de contar con imágenes en tiempo real de lo que está sucediendo.

 

En el Centro de Monitoreo del Gobierno de la Ciudad, se presentó el sistema de integración de cámaras de videovigilancia con las alarmas comunitarias. “Es una nueva aplicación del sistema de alarma comunitaria que ha tenido mucho éxito en la ciudad. Y que permitió que muchos vecinos se reúnan y con esfuerzo propio compren un equipamiento, que el municipio se ocupa de monitorear desde este Centro, durante las 24 horas del día los 365 días del año”, expresó ante los medios de comunicación el intendente José Corral.

En esa línea recordó: “Tuvimos el primer Centro de Monitoreo de la provincia. Estamos cumpliendo este mes, justamente 10 años. Y en esos 10 años sin interrupciones y sin ninguna excusa han funcionado las cámaras que están en el espacio público, pero además, se han ido integrando otras modalidades, entre ellas los botones de alerta y luego las alarmas comunitarias”.

La presentación tuvo lugar en el propio Centro de Monitoreo, ubicado en la planta baja del Palacio Municipal. Allí, el mandatario estuvo acompañado por la secretaria de Gobierno, Malena Azario y el subsecretario de Prevención y Seguridad Ciudadana, Mariano Hoet. También participaron vecinos de barrio 7 Jefes, que en esta etapa integraron ya dos cámaras de videovigilancia con el sistema de alarma comunitaria.

Novedad

José Corral explicó que “hasta ahora, al activar la alarma comunitaria se prendía la luz y una sirena, y se disparaba una alerta en el Centro de Monitoreo que nos permitía avisar a través del 911 a los móviles policiales para que acudan rápidamente al lugar. La aplicación que se incorpora hoy, da la posibilidad de que los vecinos también tengan cámaras en el sistema de alarma comunitaria, entonces no sólo se va a dar aviso a la policía, sino que también en el mismo momento los especialistas que están permanentemente monitoreando podrán ver lo que está sucediendo; y por lo tanto también actuar sobre la situación”.

En ese sentido, detalló: “Hoy estamos probando con un vecino que prestó su alarma comunitaria para que instalemos dos cámaras a modo de prueba y viendo que funcione perfectamente bien. A partir de ahora es un esfuerzo que puede hacer cualquier vecino de cualquier punto de la ciudad”. Actualmente, el Sistema de Alarmas Comunitarias cuenta con 127 equipos instalados en diferentes puntos de la ciudad. El servicio se brinda a más de 6.000 usuarios directos, beneficiando a más de 40.000 vecinos.

En equipo

José Corral valoró que se trata de “un trabajo en conjunto de los vecinos y el municipio para tener una ciudad más segura. De los vecinos comprando el equipamiento, que simplemente tiene que cumplir con las condiciones técnicas que se requieran y donde los propios vecinos ponen su conexión internet para poder llegar con esa información hasta aquí; y desde el Municipio nos ocupamos del monitoreo los 365 días del año“. En este punto, explicó que si bien uno de los requisitos del sistema es la conectividad a internet, el sistema ocupa un ancho de banda muy pequeño que no altera los requerimiento que una familia necesita diariamente para conectar sus dispositivos.

Con referencia a la instalación de las alarmas, señaló que “son los propios vecinos los que deciden en un diálogo con el municipio la instalación. En muchos casos las más de 100 ya instaladas, responden problemas de seguridad que los vecinos tuvieron y cuando vienen al Municipio plantear que tienen algún inconveniente, nosotros le proponemos esta solución como una alternativa”.

En ese punto, José Corral recordó que en materia de seguridad “el municipio ayuda, porque la responsabilidad es de las fuerzas de seguridad del gobierno provincial y de las autoridades nacionales con sus fuerzas de seguridad. Pero este es un modo de colaborar que tenemos desde la ciudad, y lo interesante es que es un esfuerzo del municipio, pero también de los propios vecinos que se organizan y que compran este equipamiento que queda bajo su propiedad”.

Colaboración de los vecinos

Osvaldo Faya, vecino de 7 Jefes es uno de los vecinos que estuvo trabajando junto al personal técnico del municipio para la implementación de la nueva herramienta. “Hace un par de meses que comenzamos con una prueba piloto y la instalación en una de las centrales que tenemos en el barrio -hay 17 en el barrio en total, apuntó- de dos cámaras como prueba piloto y pensando en hacerlo extensivo a las distintas centrales de la ciudad”, contó.

Luego de verificar en persona el funcionamiento en las pantallas y la rapidez del sistema, valoró positivamente la iniciativa ya que “a lo mejor no va a evitar el hecho delictivo, pero es bastante persuasivo, y sirve también para el después, para que si llegara a ocurrir algo, se pueda dar con los delincuentes, porque permite grabar en vivo y también guarda la grabación hasta una semana. Entonces, si ocurre algo, algún hecho, se pueden revisar las grabaciones”.

Funcionamiento

En lo que refiere a su funcionamiento, las cámaras conectadas a las alarmas comunitarias se visualizarán desde el Centro de Monitoreo solo cuando algún vecino active la alarma correspondiente. A su vez, se abrirá un menú que permite ver las cámaras de videovigilancia que funcionan en la zona. Además, los vecinos cuentan con una aplicación móvil que les permite visualizar la cámara las 24 horas del día.

Para incorporar cámaras a las alarmas comunitarias, el Gobierno de la Ciudad ofrece asesoramiento a los vecinos sobre el funcionamiento del sistema. Los frentistas tienen a su cargo la compra del equipamiento tecnológico, mientras que el municipio realizará el monitoreo cada vez que los vecinos lo requieran.

Cuando un vecino acciona el botón de pánico se recibe en el Centro de monitoreo una señal de alerta identificada y geolocalizada. Inmediatamente personal municipal intenta comunicarse con la persona que lo presionó, en caso de no lograrlo procede a llamar al contacto de confianza brindado por el vecino o sus vecinos más próximos para ampliar detalles de lo ocurrido. Independiente de esto y en simultáneo al encontrarse georeferenciada la señal de alerta se realiza la comisión del móvil policial al lugar donde surgió la emergencia.

En cuanto a las funciones básicas con que cuenta el control de la alarma comunitaria, cuenta con tres botones que permiten: con uno encender y apagar luces; con otro encender y apagar sirena; y con el restante encender luces, sirena y enviar señal de pánico a sala de monitoreo. Cabe señalar que el dispositivo tiene un alcance de 100 metros hacia cada punto cardinal desde el punto de instalación.