La Municipalidad desmontó estructuras en altura para cumplir con una ordenanza. En lo que va de este año se quitaron 150. “Son verdaderos atados de chatarra que pueden causar daños”, afirman. 

 

La Municipalidad de Rosario retiró dos mil carteles publicitarios que exceden la línea de fachada y que quedaron prohibidos por una ordenanza sobre contaminación visual.

La Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana lleva adelante operativos especiales para desmontar esas estructuras irregulares. Con el objetivo de preservar la seguridad de los ciudadanos, favorecer el campo visual y promover condiciones estéticas en la ciudad.

En lo que va de 2019, se removieron 154 carteles publicitarios, monopostes y estructuras en desuso.

El secretario de Control y Convivencia, Guillermo Turrin, sostuvo que desde el municipio se decidió concluir con el proceso de ordenamiento de la llamada zona 1, comprendida por avenida Pellegrini, bulevar Oroño y el río.

“Organizamos un esquema de trabajo para dar efectivo cumplimiento a la norma que busca ordenar la cartelería pública bajo conceptos de estética urbana y seguridad para los transeúntes”, señaló. “Se trata de soportes pesados, antiguos y muchas veces sin mantenimiento adecuado que si bien no significan un peligro inminente, al carecer de utilidad alguna se procede a quitarlos”, agregó.

Se retiraron monocolumnas de variada altura en el supermercado Dar, Pizza Puck, panadería Distinción, marquesinas volumétricas, aletas móviles, toldos metálicos con parantes, totems publicitarios ubicados en azoteas de locales y canteros de mampostería ubicados en ochavas de aceras.

También, se reubicaron escaparates de diarios y revistas y se procedió al desmonte integral del ex bar del Anfiteatro Humberto de Nito, entre otras intervenciones exitosas.