Es un principio fundamental de la atención: es el intento consciente de evitar lesiones causadas por la asistencia médica y la condición previa para la realización de cualquier actividad clínica. Se tiene en cuenta porque existe cierto grado probable de riesgo inherente a cada paso del proceso del cuidado.

Los eventos adversos pueden estar en relación con distintos tipos de problemas: de la práctica clínica, de los productos, de los procedimientos o del sistema en general.

En este marco, la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene como objetivo el desarrollo de la “Cultura de la Seguridad” y es con esta visión que buscan que sea un pilar fundamental en la formación de las próximas generaciones de profesionales.

Durante la 72º Asamblea Mundial de la Salud, organizada por la OMS este año, los países se comprometieron a reconocer que la seguridad del paciente “es una prioridad sanitaria fundamental” y a “adoptar medidas concertadas para reducir los daños causados a los pacientes en los centros sanitarios”. Se acordó además que se establezca un Día Mundial de la Seguridad del Paciente, el 17 de septiembre.

Los daños causados a los pacientes por eventos adversos es una de las principales causas mundiales de muerte y discapacidad. Anualmente se producen en el mundo 134 millones de eventos adversos debidos a problemas de seguridad asistencial en los hospitales de los países de ingresos bajos y medios, lo que contribuye a la muerte de 2,6 millones de personas.

Asimismo, se estima que uno de cada 10 pacientes sufre daños mientras recibe atención hospitalaria en los países de ingresos altos.

“Es de fundamental importancia escuchar a los pacientes, poder comunicarnos en el mismo idioma, asociarnos con ellos en el cuidado de la salud. Compartir una historia vivida es una manera de permitir reflexiones que a veces no surgen de las historias clínicas médicas”, señalan en este contexto profesores y profesionales de la salud de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador, institución pionera en seguridad del paciente en la región.

En 2009, la institución fue invitada a constituirse en uno de los Centros Pilotos de la Región América OMS junto a Canadá y a realizar una Investigación sobre el impacto de la Implementación de la Guía Curricular sobre Seguridad del Paciente en Escuelas de Medicina, por gestión del entonces Decano de la Facultad, el doctor Jorge Martínez, quien además es miembro del Grupo de Expertos del “Patient Safety Program OMS”.

La institución educativa, creó luego el Instituto de Seguridad y Calidad en Ciencias de la Salud y, en 2014, la Cátedra de Seguridad del Paciente como Actividad Curricular Integradora a lo largo de todos los años para la Carrera de Medicina. Describieron desde allí que el objetivo es formar profesionales que “ejerciten una mirada crítica, puedan analizar las causas que llevan a la producción del error, detecten debilidades en los sistemas o procesos y elaboren planes de mejora”. Esto se extiende además a las carreras de Enfermería, Disciplinas de la Salud, y Odontología. La casa de estudios celebrará el martes 17 próximo, las ll Jornadas Intercátedras – Interfacultades con el título “Seguridad del Paciente en Salud Mental, Impacto de la atención Interdisciplinaria”.